INTERNACIONALES: Cuba y EE.UU. restablecen relaciones, la noticia del año
En abril, la secta Boko Haram liderada por Abubakar Shekau, secuestró en el norte de Nigeria a 276 niñas adolescentes ante el estupor internacional. Un video dado a conocer al mes siguiente, reivindicó el secuestro señalando que las chicas fueron convertidas al Islam.
De inmediato comenzó el repudio internacional ante el pedido de ayuda por parte del arzobispo nigeriano Ignatuis Kaigama. Algunas de las niñas lograron escapar.
Otro acontecimiento que sorprendió al mundo y causó indignación en el mundo entero, fue la serie de ejecuciones que realizó el Estado Islámico (EL) en Siria. El grupo radical controla desde todo el este de la provincia siria de Deir al Zur y va por más. Durante gran parte del año, el grupo ha filmado las decapitaciones de periodistas extranjeros y otros ciudadanos acusados por El de “espías”. Las impactantes y crudas imágenes se difundieron por las redes sociales con la velocidad de un rayo.
El Estado Islámico ejecutó a 1.878 personas desde el pasado 28 de junio, cuando proclamó un "califato" en Siria e Irak.
En Ucrania, la violencia parece no tener fin. Se trata de uno de los países más poderosos surgidos tras el fin de la URSS. La tendencia prorusa del ex presidente Yanukóvich, desencadenó violentas protestas ciudadanas que dejaron decenas de muertos y su destitución y huída.
Desde el 7 de junio de 2014, Petró Oleksíyovych Poroshenko es el nuevo presidente del país. Luego de su asunción en el cargo, las relaciones entre Moscú y Kiev empeoraron y se agravaron tras la anexión de Crimea a Rusia. Ucrania acusa a Rusia de violar la integridad territorial y de prestar apoyo técnico y militar a los separatistas de Donetsk y Lugansk. La crisis en Ucrania trajo recuerdos de la Guerra Fría y elevó la tensión entre Rusia y Occidente tras la imposición de sanciones por parte de Estados Unidos y la Unión Europea a Moscú por su anexión de Crimea en marzo pasado y por considerar que apoya a los separatistas que luchan en el este de Ucrania.
El continuo conflicto en el este del país, así como el consecuente colapso de los servicios, sigue obligando a más gente a huir de sus casas.
El 17 de julio un avión de la empresa Malaysia Airlines que cubría la ruta de Amsterdam a Kuala Lumpur cayó en Ucrania cerca de la frontera con Rusia. Peritos internacionales determinaron que el avión había sido alcanzado por un misil BUK-M1 que los rebeldes prorrusos obtuvieron de la Federación Rusa. Fallecieron más de 290 personas.
En marzo, un Boeing 777 de la misma empresa, desapareció en las aguas del océano Índico cuando volaba a Pekín, con 239 personas a bordo.
La violencia racial volvió a ser noticia en los Estadios Unidos el 9 de agosto, cuando Mike Brown, un joven negro de 18 años, fue asesinado en Ferguson, condado de Saint Louis, por el policía Darren Wilson, tras lo cual se incrementaron los choques entre policías y manifestantes. El jurado de Missouri decidió no imputar cargos contra Wilson, que dijo que “se sintió amenazado por Brown”, por lo que le disparó.
El 26 de septiembre, 43 estudiantes fueron secuestrados y asesinados en la ciudad de Iguala, estado de Guerrero, México. El caso causó conmoción mundial porque puso al descubierto la realidad de violencia que vive el país y la incapacidad del Gobierno en hacerle frente. Los restos de los estudiantes normalistas fueron arrojados en un basural cercano a un río, de donde fueron recuperados restos óseos. Luego de arduos trabajos se pudieron identificar los restos de Alexander Mora Venancio, los únicos hasta el momento.
A mediados de año comenzaron a llegar desde África noticias que causaron alarma en el mundo entero: Guinea, Sierra Leona y Liberia ese veían muy afectados por el avance del ébola que, a esa altura del año ya había matado a cerca de mil personas. Poco a poco se comenzaron a conocer casos de ciudadanos de otros países que habían contraído la enfermedad realizando tareas humanitarias. Poco a poco se comenzaron a tomar las medidas de prevención y la OMS declaró al ébola como una emergencia sanitaria internacional.
También hubo de las buenas
Todo en la vida tiene su lado negativo pero también el positivo, sobre todo si se lo sabe encontrar.
Millones de católicos estuvieron de parabienes el 27 de abril cuando el papa Francisco proclamó santos a Juan XXIII y Juan Pablo II, en una ceremonia histórica y multitudinaria. Es que se trata de los papas más queridos y recordados de la historia por su personalidad, su bonohomía y por la impronta que le dieron a la Iglesia.
Francisco proclamó la santidad de los dos pontífices ante medio millón de peregrinos llegados de todo el mundo a la Plaza de San Pedro y sus aledaños, destacando que ambos "restauraron y actualizaron la Iglesia" a su imagen original. El 19 de octubre proclamó beato a Pablo VI.
El presente fue un año de elecciones presidenciales en diferentes países de la región. De los siete países latinoamericanos en los que hubo elecciones presidenciales durante 2014, en Brasil, Uruguay, Bolivia, Colombia y El Salvador los oficialismos se mantuvieron en el poder, mientras ocurrió lo contrario en Costa Rica y Panamá.
En Chile, Miclelle Bachellet fue elegida para un segundo periodo en diciembre de 20013, pero asumió su cargo el 11 de marzo último.
El presidente estadounidense Barack Obama, sigue adelante con su firme decisión de cerrar la base militar en Guantánamo y dijo que continuará presionando para clausurar el centro de detenciones ubicado en Cuba
A principios de diciembre, por un acuerdo entre los dos países llegaron a Uruguay seis ex presos de Guantánamo, cuatro de Siria, uno de Túnez y otro de Palestina. La decisión histórica levantó voces a favor y otras en contra en Uruguay, pero consiguió la adhesión de grupos defensores de los derechos humanos.
La otra gran noticia del año, que tuvo lugar cuando el almanaque del 2014 dejaba caer sus últimos hojas, fue la decisión histórica de Estados Unidos y Cuba de reanudar relaciones y trabajar para levantar el bloqueo de medio siglo.
La decisión se dio a conocer el 17 de diciembre. Trascendió en la oportunidad que durante un año y medio, en el más absoluto silencio, Jorge Bergoglio, el papa Francisco para el mundo había sido el gran mediador.