17 de agosto: Aniversario de la muerte del General José de San Martín
- 170 años del fallecimiento del General José de San Martín.
- Datos curiosos de San Martín.
Cada 17 de agosto se cumple un nuevo aniversario del fallecimiento del General José de San Martín, el Libertador de América. En Argentina se le reconoce como el “Padre de la Patria”. En Perú, se lo recuerda como libertador de aquel país, con los títulos de “Fundador de la Libertad del Perú”, “Fundador de la República” y “Generalísimo de las Armas”. En Chile su ejército lo ha destacado con el grado de Capitán General.
Pero más allá de su gesta libertadora, San Martín es una pieza fundamental en la construcción de nuestra identidad nacional.
A partir de su célebre figura y heroico proceder, se construye esa gran narración que nos explica como país. Por eso, rememorar su vida a partir de un nuevo aniversario de su muerte es recordar ese relato que escuchamos en los actos escolares de nuestra infancia, esa gran narración que nos conformó como comunidad y que debemos pensar y reconsiderar en nuestro camino hacia una patria justa, libre y soberana.
Compartimos un breve relato de Bartolomé Mitre en el aniversario de la muerte del prócer, año 1950:
“Los hombres de acción o de pensamiento que, como San Martín, realizan grandes cosas son almas apasionadas que elevan sus pasiones a la potencia del genio y las convierten en fuerzas para obrar sobre los acontecimientos, dirigirlos o servirlos. Obran sobre su tiempo como una acción eficiente o se lanzan en las corrientes permanentes, y de este modo su influencia se prolonga en los venideros como hecho durable o como pensamiento trascendental.”
El profesor de historia Manuel Armas aporta datos curiosos sobre San Martín:
Como no anduvo por Jujuy, no hay datos referidos a nuestra provincia salvo que le encargo a Güemes la Defensa de esta región para realizar el plan Continental por Chile y Perú.
San Martín amaba leer. Era su primer gran pasatiempo. Sabía inglés, francés, italiano y tenía una mirada un poco renacentista en sus gustos: le interesaban los libros esotéricos, religiosos, de tácticas militares, filosofía, pero también los más mundanos sobre relojería o carpintería.
Fue un gran fundador de bibliotecas, como las que hizo en Mendoza, Lima y Santiago de Chile. Cada tanto donaba todos los ejemplares que tenía en su casa, y volvía a comprar los que consideraba imprescindibles, como El Quijote, uno de sus preferidos, las Cartas Filosóficas de Voltaire o El contrato social de Rousseau.
En sus últimos años de vida, había perdido bastante la vista. Fue su hija Merceditas la que le leía durante horas, incluso los diarios que llegaban, en barco, desde el Río de la Plata.
Merceditas su gran compañera en la vejez, aun cuando el general se perdió toda su infancia, ya que a los 4 meses de su nacimiento, el 24 de agosto de 1816, San Martín tuvo que trasladarse a Buenos Aires. Recién volverían a verse después de 7 años. Es por eso que en la provincia de Mendoza, en la fecha en que nació Merceditas, se celebra el día del padre.
En Francia, su hija estaba preocupada por su salud. Don José además sufría asma, reuma y úlceras. Ella se desvivía por él y lo ayudaba a escribir las cartas.
En una de las últimas, dirigida a Bernardo O'Higgins le respondía (el militar chileno le había preguntado si era feliz), que estaba con su familia, con sus nietas adoradas, que se sentía bien, aunque le faltaba su lugar en el mundo, y ese lugar, era Mendoza”.
Tuvo una gran relación con sus dos nietas, María Mercedes y Josefa Dominga, a quien le decían Pepa. San Martín era un abuelo amoroso, que le dedicaba su tiempo a relatarles maravillosas aventuras y que dejaba que las nenas lo perturben en sus horas de descanso.
Cuando Sarmiento pasó por Boulogne Sur Mer para visitar a San Martín vio que las niñas estaban jugando con las medallas de la Batalla de Bailén, una distinción que le dio España por haber derrotado al Ejército de Napoleón, esto le pareció casi un sacrilegio, que las honorables preseas estén por el piso. Cuando planteó la situación el general respondió: "Esas medallas son bagatelas. ¿Para qué pueden servir esas bagatelas, si no sirven para entretener a dos niñas?".