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El mapa político tras el cierre de listas

El oficialismo confía en ganar las elecciones y renueva los cargos de militantes históricos; el PJ se revitaliza con la candidatura de Ferreyra, quien a su vez se debilita por unirse al PJ; la izquierda busca ampliar su bloque legislativo y ser la primera fuerza de oposición.

La presentación de candidaturas para las elecciones del 9 de junio dibujó un mapa político más o menos claro en la provincia de Jujuy. 

Su libertad para digitar una lista de diputados con repitentes y apellidos familiares así lo demuestra. 

En la oposición, el fenómeno Ferreyra parece haber terminado eligiendo la peor de sus opciones. 

La enorme adhesión que despertó el ex director del registro civil por su imagen incorruptible, asemejaba insuficiente, no obstante, para competir contra dos aparatos fuertes y aceitados en la provincia: el radicalismo, en el poder, y el peronista, que lo ejerció durante 30 años. 

Consciente de ello, Ferreyra y buscó rodearse de una estructura partidaria que consolidara su popularidad y le cuidara los votos, pero terminó haciendo una suerte de “pacto con el diablo” al unirse al cuestionado empresario Rubén Rivarola, que lo endulzó mostrándole el sello partidario del justicialismo y le arrebató buena parte de su capital político.

Los independientes que se ofrecían para fiscalizar los votos de don Julio se espantaron cuando vieron su foto junto a las caras que representan al pasado. 

Encabezará una candidatura testimonial, sabiendo que no tiene posibilidades de ser gobernador pero sí de sumar bancas en la Legislatura y liderar un bloque fuerte para negociar con el gobierno cada tema importante. 

Parte de un piso alto, por el nivel de conocimiento que le da su apellido en el interior: la nostalgia de los votantes de la puna y la quebrada por los viejos Snopek debe ser un caso pocas veces visto en la historia de las democracias modernas, al punto de permitirle a varias generaciones posteriores vivir de la política sin demostrar demasiadas virtudes. 

La izquierda por su parte, se muestra ávida de seguir creciendo e incrementar su fuerza parlamentaria. 

Este escenario permite inferir que no habrá grandes cambios en el mediano plazo en la vida pública de la provincia de Jujuy tras las elecciones del 9 de junio. El famoso statu quo. 

Los resultados de los comicios de agosto y octubre en el plano nacional, sí podrían cambiar significativamente el panorama. Pero eso será otra historia.

 

 

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