Por la crisis tuvo que hacerse cartonero, hoy trabaja cuidando el ambiente
- Héctor Guanuco era albañil de oficio pero por la crisis se tuvo que hacer cartonero y trabaja de eso hace años.
- Consideró que hay materiales que no se reciclan por la falta de acción del Ejecutivo, a pesar de iniciativas como GIRSU.
- Criticó el funcionamiento de cooperativas, y para cuidar su labor, prefiere trabajar solo.
Héctor Guanuco es un albañil jujeño que por la situación económica actual tuvo que dejar su oficio para dedicarse a otra actividad económica: el “cartoneo”, que de acuerdo a sus expresiones, influye mucho en la limpieza de la ciudad y el cuidado del medio ambiente.
“La crisis me llevó a esto, que es como una salida laboral rápida. Uno trata de trabajar con cierto grado de profesionalismo, y a la vez, contribuir con el medio ambiente. Conseguir trabajo de albañil estaba muy complicado, había mucha competencia, y hay que tener muy buen capital para invertir en herramientas”, sostuvo.
“Esto nos da una salida rápida, pero tiene sacrificios: hay que madrugar todos los días aunque llueva o haga frío, y tenemos personas que nos guardan cartones, tenemos que cumplir con ellos, no podemos fallarles”, agregó.
Para resumir su tarea diaria, Héctor dice que se trata “de buscar el mango; con la situación económica en la que estamos no hay mucho tiempo para descansar. Hay que aprovechar al máximo el día, en especial cuando está lindo el día”.
Desde las 5 o 6 de la mañana, de acuerdo al movimiento en la ciudad, Héctor cumple con sus tareas. No tiene la infraestructura ni el equipo necesario para reciclar algunos materiales, y le disgusta que el gobierno no aproveche los recursos que tiene para hacerlo.
“Más allá del cartón, vemos otro tipo de basura que se podría reciclar y aquí no se recicla, como el vidrio o plásticos como el de los tachos de pintura, que son más duros y complicados. Aquí no se los procesa, nos estamos inundando de eso y nadie da bolilla. El Estado hizo la empresa GIRSU, que le pertenece, pero no da los medios para que ese material se recicle”.
Sin acopio
Con el trabajo de Guanuco, de acuerdo a él mismo, se podría eliminar mucha basura de la ciudad. Él propone que el Estado podría abrir una planta para procesar materiales como cartón o plástico, y acopiar y enviar a plantas más grandes, con la infraestructura necesaria, materiales más difíciles de procesar.
“A la vez que es un negocio, esto contribuye a que la basura se pueda eliminar. No se está trabajando en ello: el Estado puede poner una planta y procesar ese material, como con el cartón o el plástico, lo más fácil. Pero hay otros materiales que se pueden reciclar y no se acopian para llevar a otras provincias más grandes, donde hay fábricas en las que se puede reciclar el material”.
También rechaza unirse o abrir una cooperativa, ya que “hay personas que tienen más experiencia o más pícaras y no quieren trabajar. Desde el Estado muchas veces me ofrecieron hacer cooperativas pero el problema es que las manejan abogados y tengo desconfianza, me manejarán la plata y dependeremos de ellos”, dijo.
“Quiero depender de mi trabajo, por eso trabajo solo”, afirma Héctor.
A pesar de su trabajo, Guanuco se considera pobre porque “necesitás 100.000 pesos para no ser pobre, pero no nos rendimos, la peleamos. Lo peor es bajar los brazos”.