A la espera de GIRSU, la basura se arroja en ríos
Mientras el gobierno publicita los avances en la creación de la empresa GIRSU, la apuesta para controlar el anárquico sistema de tratamiento de residuos en Jujuy, las localidades del interior continúan con a la deriva en cuestiones de ambiente.
En Perico no parece ser un tema de interés político para las autoridades locales. La gravedad del asunto queda tan al desnudo como los recolectores que día a día levantan la basura con las manos casi peladas.
A raíz de un encuentro reciente con el intendente Rolando Ficoseco, desde el SIEOM (sindicato de trabajadores municipales) esperan ansiosos la llegada de los tan necesarios como publicitados camiones recolectores, según describe el secretario gremial Marcelo Gonzáles.
Pero los móviles no son los únicos elementos que escasean para los recolectores: guantes, ropa de trabajo, botines, indumentaria en general brillan desde hace tiempo por su ausencia.
Sumado a la falta de clasificación entre residuos domiciliarios y hospitalarios, se convierte en una odisea para un trabajador expuesto a enfermedades y heridas de gravedad.
Para los incautos ciudadanos existe un peligro posiblemente mayor; el destino final de todo material recolectado termina en el margen del Río Perico en contacto con las aguas, solamente atendido por una compactadora y un escueto pozo en el que son arrojados posteriormente.