En una escuela de Alto Comedero reina la oscuridad, malezas y alimañas
La comunidad educativa de la Escuela Cabral no obtiene respuestas a los pedidos de trabajos necesarios en el establecimiento.
- Alumnos, directivos y docentes de la Escuela Cabral, en barrio Alto Comedero, conviven con yuyarales y alimañas en la más absoluta oscuridad.
- Aseguran que solicitaron las tareas del caso pero no son escuchados por el Ministerio ni la Municipalidad.
Cuando ciudadanos, o referentes de distintas instituciones piden asistencia a un organismo estatal, éste puede reaccionar de dos maneras: desentendiéndose completamente del tema o haciendo las cosas a medias.
Los vecinos de calle William King, y la comunidad educativa de Escuela Juan Bautista Cabral, en barrio Alto Comedero, llevan dos meses sin alumbrado público, asolados por maleas, y conviviendo con alimañas sin obtener ayuda de la Municipalidad ni el Ministerio de Educación.
La directora del establecimiento educativo, Leonor Eirale, contó que no solo están a oscuras en la cuadra de la escuela, sino también en las cuadras anterior y posterior. En el horario matutino de ingreso “es muy oscuro y peligroso para alumnos, docentes y vecinos”.
Además, las veredas de la zona no están en condiciones, haciendo que los peatones circulen por la calle, arriesgando su integridad física.
Afortunadamente, de acuerdo a Eirale, no tuvieron casos de dengue entre alumnos, padres o docentes, pero en la parte trasera de la escuela hay un zanjón cubierto de malezas de las cuales la Municipalidad no se ocupa “porque dice que le corresponde a Infraestructura Educativa. Prometieron en trabajo pero no vinieron. Hay alimañas que ingresan a la escuela”.