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Alto Comedero: denuncian que el centro vecinal intenta desplazar una histórica escuela de vóley

Lucas Mamani, profesor al frente del espacio deportivo que funciona desde hace siete años en el Sector B3, advirtió sobre presiones y recortes de horarios por parte de autoridades barriales. A pesar de haber recuperado el predio gracias al esfuerzo de la comunidad, ahora temen perder los días de entrenamiento para 80 chicos y adultos.

  • Escuela de voley "Fénix" de Alto Comedero: Denuncian presiones del centro vecinal del Sector B3 para restringir horarios de entrenamiento.
  • Contexto histórico: El espacio deportivo funciona hace siete años y es clave para 80 chicos y adultos.
  • Reclamo vecinal: Se recolectaron firmas para exigir respeto a los horarios de práctica ganados con esfuerzo.escuela

La recuperación y puesta en valor de los espacios públicos suele ser motivo de celebración para los vecinos, pero en algunas oportunidades genera disputas inesperadas por su uso. Este es el caso del Sector B3 de Alto Comedero, donde la escuelita de vóley “Fénix” que lidera el profesor Lucas Mamani atraviesa momentos de tensión con las autoridades del centro vecinal.

El espacio deportivo, que lleva siete años de trabajo ininterrumpido, nuclea actualmente a unos 80 alumnos de diversas edades, desde categorías formativas infantiles hasta adultos. Sin embargo, las fricciones comenzaron a intensificarse tras las recientes obras de mejora en la infraestructura del predio , momento en el cual el Centro Vecinal comenzó a restringir los horarios y a priorizar otras actividades de manera unilateral.

"Cuando la cancha estaba rota nadie se acercaba"

En diálogo con Radio 2, Mamani expresó su malestar ante la falta de reconocimiento al esfuerzo sostenido durante años, cuando el espacio se encontraba en condiciones desfavorables y los propios profesores y padres debían autogestionar redes, pelotas y mantenimiento: "Antes, como te digo, la cancha estaba en su menor desprecio, en el sentido de que el piso estaba feo, estaba roto, no había una buena iluminación, el tema de la seguridad, nosotros poníamos redes de contención. Y hoy cuando la cancha está, por decir, bien linda, con una infraestructura en buen estado, todas la quieren ocupar".

El conflicto escaló en los últimos días cuando desde la administración barrial se le exigió un nuevo recorte de días para ceder el lugar a otras propuestas recreativas.

Ante esta situación, los padres y vecinos se organizaron para recolectar firmas y presentar notas formales, exigiendo que se respeten los horarios históricos con los que ya venían trabajando.

Un pedido de respeto y visibilización

Mamani fue tajante al aclarar que no buscan privilegios ni horas adicionales, sino simplemente conservar el espacio ganado con trabajo diario: "Nosotros no estamos pidiendo ni más días ni más horas, estamos pidiendo solo los que ya veníamos trabajando hace tiempo atrás, nada más. No le estoy pidiendo ayuda al centro vecinal, no le estoy pidiendo que me done pelotas; solo le estoy pidiendo que se respete", enfatizó, haciendo un llamado a las áreas de deportes del municipio para interceder en el conflicto.