Del aula al Nacional: la Escuela de Minas abrió camino en el Dodgeball
Por primera vez, estudiantes de la institución representaron a Jujuy en una competencia nacional de quemados, en la modalidad Foam. En Tres de Febrero (Bs.As), se midieron con equipos de distintas provincias y vivieron una experiencia que fortaleció su formación deportiva.
- Debut histórico: la Escuela de Minas representó por primera vez a Jujuy en el Nacional de Dodgeball.
- Competencia nacional: se enfrentó a equipos de distintas provincias y a la Selección de Uruguay como invitada.
- Formación deportiva: los estudiantes sumaron experiencia y aprendizajes para compartir en su institución.
La Escuela de Minas “Dr. Horacio Carrillo”, dependiente de la Universidad Nacional de Jujuy (UNJu), dio un paso importante en el desarrollo de los deportes alternativos al participar por primera vez en el Torneo Nacional de Dodgeball, en la categoría masculina de la modalidad Foam.
La delegación jujeña afrontó una competencia de nivel de clubes que reunió a Buenos Aires, Córdoba, La Rioja, Neuquén, Chubut y Jujuy, además de la Selección de Uruguay como invitada. Entre los participantes también hubo jugadores que integran la Selección Nacional, lo que representó un desafío y una oportunidad de aprendizaje para los estudiantes.
Los jugadores de la Escuela de Minas fueron Francisco Izquierdo, Joaquín Maldonado, Axel Aguado, Lucas Estrada y Valentino Cruz Colque, acompañados por el profesor asesor Daniel Ariñez.
El deporte como herramienta de formación
El dodgeball, conocido popularmente como quemados, forma parte de los ocho deportes alternativos que se enseñan y practican anualmente en la institución. Su incorporación busca promover valores como el trabajo en equipo, el respeto, la estrategia y la superación personal.
La participación en el certamen permitió a los estudiantes conocer otras formas de practicar la disciplina, compartir experiencias con deportistas de diferentes puntos del país y regresar con nuevos aprendizajes para transmitir a sus compañeros.
Más allá del resultado deportivo, la presencia de la escuela en el torneo significó abrir un nuevo camino para el dodgeball dentro de la comunidad educativa jujeña y demostrar el potencial de los deportes alternativos como espacios de integración y crecimiento.