Los aliados de Milagro Sala, expulsados de la sede
El edificio de tres pisos ubicado en Alvear 1.115, construido y administrado hasta 2015 por la organización fundada por Milagro Sala, está siendo inspeccionado por la justicia, en el marco de una causa que reclama la posesión de ese y otros inmuebles situados en la misma zona, todos gestionados por la Tupac Amaru.
A partir de la suspensión de la personería jurídica, dictada en enero de 2016 por el gobernador Gerardo Morales a raíz de supuestos hechos ilícitos, y ratificada posteriormente por la Sala Civil de la justicia provincial, el gobierno designó un Consejo de Administración, presidido por José Luis Estrada, quien fue nombrado por fiscalía de Estado.
Los allanamientos que dispuso el juez Pablo Pullen Llermanos, a cargo de la investigación, fueron notificados a los integrantes de este consejo.
A raíz de las objeciones y quejas proferidas por el diputado provincial Juan Manuel Esquivel y el abogado Luis Paz, dos referentes de la organización muy cercanos a Sala, el juez Llermanos se mostró enfático al aclarar que no tienen legitimidad alguna, dado que fueron parte de la administración que motivó la suspensión de la personería jurídica.
No podrían ser las mismas personas, sospechadas de cometer ilícitos las que continúen gestionando bienes que, en definitiva, fueron solventados con fondos públicos, sintetizó Llermanos.
“Tiene vigencia lo dispuesto por el gobernador de la provincia, si se declaró la extinción de la personería porque personas cometieron hechos ilícitos, no pueden ser esas mismas personas las que administren los bienes”, remarcó el juez.
Mientras, el procedimiento continúa. “Es un edificio muy grande, en estado deplorable, con mucha documentación en su interior”, agregó.
En el inmueble, según consignó el juez, había vehículos “usados por vaya a saber qué personas”, que serán restituidos para que presten el servicio público para el que fueron adquiridos.