Jujuy | Alcohol

Bolicheros también piden la Tolerancia Cero

Por insólito que parezca, mientras en la Legislatura se dilata el debate por la prohibición de consumo de alcohol al volante, hay locales bailables que ya aplican la idea de tolerancia cero en lo que es la figura del conductor designado.

Con pretextos, hoy por hoy insostenibles, como el de que avanzar con una ley de tolerancia cero rigurosa y sin miramientos solo afectaría la imagen "festiva" y "turística" que tiene Jujuy, o que hace falta seguir debatiendo más y más ( pese a las numerosas audiencias realizadas oportunamente), los legisladores del oficialismo van quedando cada vez más solos en su postura.

Restando importancia a la efectividad de la ley, en algún punto se llega a avalar la idea de que el problema del alcohol en Jujuy está demasiado arraigado, culturalmente hablando, y que con la normativa en cuestión "no se va a solucionar nada".

La experiencia de otras provincias que han implementado la ley de tolerancia cero y reducido la siniestralidad vial se termina contrastando con estos argumentos con los que se intenta justificar la demora.

La mayoría de los jujeños ya se pronunciaron a favor en las audiencias, lo mismo hicieron los especialistas en la materia e inclusive varios legisladores.

Ahora también es la Cámara de Confiterías Bailables y Afines de la provincia la que remarca la necesidad de contar con la respectiva legislación. Su presidente, Daniel Tófoli, sostuvo que hoy ya se están reuniendo los empresarios para avanzar en los puntos más importantes de la ley de nocturnidad y que hay una contradicción que se presenta a la hora de aplicar la figura del conductor designado.

Respecto de la cuestión puntual de la graduación de alcohol en sangre permitida ( que hoy en las rutas es de 0,5 % según establece la normativa nacional), Tófoli dijo que en el caso del conductor designado: "tienen que ser 0,0 % el criterio".

Ahí radica el eje de la cuestión que permite advertir las dificultades que a futuro generará la implementación de la ley de boliches. Un mensaje confuso y a la vez contradictorio, puesto que , por un lado, se les dice a los jóvenes que no necesitan tomar para divertirse y que, además, recibirán beneficios dentro del local bailable si no lo hacen, y ,por otro, que tomando alcohol en pequeñas cantidades pueden ponerse al volante.

Tófoli ya advierte que uno de las cuestiones principales de la ley de nocturnidad, como lo son las campañas de concientización sobre el consumo de alcohol, brillan por su ausencia.

Los boliches de la ciudad, a poco de comenzar a involucrarse en lo que es la implementación de la ley de nocturnidad, ya comienzan a encontrar trabas en el aspecto normativo que la legislatura no termina de definir.