Murió Bauman, un pensador imprescindible
"El cambio es lo único permanente y la incerteza la única certeza", decía Bauman cuando explicaba su concepto de la "modernidad líquida".
Una vida ajetreada y golpeada por la insensatez de la humanidad lo llevaron a huir primero de su Polonia natal, para escapar de la garras del nazismo. Vivió en la Unión Soviética para luego regresar a Polonia, donde fue profesor en la Universidad de Varsovia.
Cuando la década de 60 llegaba a su fin, Bauman deja Polonia y se radica primero en Israel, luego en los Estados Unidos y Canadá.
1971 lo encontró como jefe del departamento de Sociología de la Universidad de Leeds en Inglaterra donde se retiró en 1990.
"Vivimos en dos mundos paralelos y diferentes: el online y el offline", dijo alguna ves para adoptar una posición crítica sobre el uso de la internet y en especial de las redes sociales.
Con la muerte de Bauman se va uno de los grandes analistas contemporáneos de la posmodernidad. Un pensador imprescindible en este convulsionado e impredecible Siglo XXI.