Ex sindicalista culpó a los beneficiarios por los problemas con viviendas de ADEP
Sostuvo que muchos de ellos decidieron no pagar cuotas extra, lo que provocó inconvenientes con la entrega de las mismas.
- Oscar Tapia, ex dirigente de ADEP, comentó los inconvenientes de beneficiarios de viviendas de ese sindicato en barrio Alto Comedero.
- Indicó que cuando hubo que pagar cuotas extra para terminar y entregar las mismas, muchos rechazaron realizar el abono.
Recientemente, un grupo de docentes beneficiarios de viviendas en barrio Alto Comedero reclamó a la empresa y a dirigentes de la Asociación de Educadores Provinciales (ADEP), a la cual estaban afiliados, la entrega de escrituras de las viviendas en las que residen algunos de ellos. Varios de estos educadores indicaron que llevan 26 años sin estos documentos, lo que les impide realizar distintas acciones con los mismos.
El ex dirigente del sindicato antes mencionado, Oscar Tapia, se refirió al inconveniente de estos educadores, indicando que bajo el consejo de una profesional, hace algunos años, muchos de ellos decidieron dejar de pagar cuotas extra necesarias para terminar la obra o concretar la entrega de los inmuebles, lo que derivó en el inconveniente actual.
“La gente tomó decisiones y debe hacerse cargo de las mismas. De esas consecuencias que se hagan cargo los que se negaron. Tomaron una abogada, apoyaron a esta gente que después entró al gremio, y ahí quedó el conflicto”, dijo.
Explicaciones
Tapia recordó que “en 1998 se inició un plan de 420 viviendas de las cuales se llegaron a construir 360. Fue en la gestión de Mary Ferrín de Ramos como Secretaria General, a la cual pertenecí como Vocal y luego como Secretario Gremial. En la cláusula 4 de esa contratación el arreglo que se hizo con los socios era que las cuotas no se iban a modificar, y en caso de que hubiera inflación, se haría un cálculo, se aumentaría la cantidad de cuotas. En el medio de eso vino la crisis de 2001 que llevó a una inflación de 300%”.
“En el momento de la finalización del plan, en 2005, cuando terminaban (de pagarse) las 84 cuotas, se acordó que se prorrogaría el pago de las cuotas dos años más. Luego hubo una campaña de otra lista, con una abogada de por medio, diciéndole a la gente que no aceptara esa condición de pagar dos años más de cuotas. Muchos hicieron caso de ello, dijeron que habían terminado de pagar las 84 cuotas y consideraron que la deuda estaba saldada. Firmaron un convenio contrato dejando como garantía su terreno, la casa, y dijeron “no pago más”, se negaron a seguir pagando las dos cuotas más. Hicieron una presentación legal y a partir de la misma se suspendió cualquier descuento que pudiera hacerse. Todo entró en una controversia jurídica entre la empresa constructora y los adjudicatarios de la vivienda, y quedaron en el medio de esta cuestión 60 viviendas aproximadamente, que no se terminaron de construir, y se habrían construido si se habría seguido pagando”.
“Hay colegas que pagaron esos dos años; son pocos, pero pagaron dos años más y tendrían el derecho a decir que terminaron de pagar”, sostuvo Tapia.
“Dijeron que no paguen; tienen nombre y apellido, pero tendrían que hacerse cargo los que hicieron la campaña y después ganaron en el gremio, con la misma abogada que los representó. Los que siguieron después de Susana de Gennari son los que decían que no hay que pagar”.