Tranquilidad por el momento, incertidumbre para el futuro
A pesar del estupor inicial que causó la detención del propietario, la planta de trabajadores de la siderúrgica palpaleña trabaja con normalidad, con la tranquilidad de estar al día con los salarios, a excepción de algún retroactivo pendiente.
Sin embargo también predomina un mar de dudas con respecto al futuro cercano, con una fábrica acéfala sin proyección ni directivas desde su cúpula, tal y como explicó el delegado zonal de UOM, Víctor Aguirre.
La preocupación para el referente de la Unión de Obreros Metalúrgicos abarca una población mayor de trabajadores, 1500 aproximadamente, ya que el empresario Taselli también estaba a cargo de otras empresas.
En cuanto a las distintas versiones que han circulado sobre la postura que debería tomar el gobierno, Aguirre cree que los funcionarios deberían tener prudencia al momento de declarar, ya que no se han tomado decisiones, ni escuchado voces de quienes están a cargo de la empresa actualmente.