Los festejos se realizaron con motivos de celebrar el cumpleaños número 79 de Nina y sus familiares estaban dispuestos a saldar la deuda pendiente que la abuela tenía desde su adolescencia.
Como cualquier jovencita, Nina soñó con un vestido, bailar el vals y compartir junto a sus seres queridos una velada inolvidable, pero por cuestiones económicas no pudo hacerlo y el festejo se volvió "una ilusión". Finalmente sus familiares decidieron complacer a la abuelita y pusieron en marcha los preparativos, el evento se realizó en la localidad de Ringuelet y hubo souvenires, torta de dos pisos y fotos en la plaza central.
¿Cómo querés que me sienta? ¡Feliz! Me siento bien porque además es gracias a mis hijas que tuve mi fiesta de 15, contó entusiasmada y notablemente feliz la abuelita.
Idalina “Nina” Silva nació en la provincia de Corrientes y llegó con su madre a la ciudad de La Plata cuando era muy pequeña y quedó al cuidado de su tía. “Cuando cumplí 15 no me lo pudieron festejar porque éramos pobres. Yo iba a los cumpleaños de mis amigas y me llamaban la atención sobre todo los vestidos: yo los veía y decía: ‘quiero estar ahí adentro', relató la abuelita.
Nina tuvo 10 hijos y en junio del año pasado su nieta cumplió 15 años, durante los preparativos de la fiesta la abuela expresó “me gustaría lucir un vestido como el de las nietas”. Yolanda Luna, una de sus hijas, contó que cada vez que la mujer veía una celebración tenía el mismo comentario, hasta que un día sucedió. “Te gustaría que hiciéramos tu fiesta de 15?”, preguntó Yolanda.
“Me dijo que ya estaba muy vieja para eso, pero yo le respondí que eso no tiene nada de malo, y que se lo podíamos hacer con los chicos tranquilamente. Me dijo que estaba bien, pero seguro habrá pensado que se lo decía por decir”, agregó la mujer.
Nina llegó en un auto blanco que se estaba decorado con un enorme moño de cinta blanca y su cumpleaños duró hasta las 4 de la madrugada, además bailó el vals con todos los hombres de la familia.