Dilema ético para los funcionarios en campaña
Tres funcionarios de la gestión Morales confirmaron que se presentarán a competir en las elecciones pero permanecen en sus cargos, generando críticas ¿deben tomarse licencia y hacer campaña sin valerse de los recursos públicos? Los casos en la región que marcan un contraste.
Lo vemos en todas las elecciones, es casi un cliché. En los meses previos de campaña, la Legislatura merma significativamente su actividad, lo mismo ocurre con el Concejo Deliberante. Los ministerios ponen en marcha una atareada agenda de inauguraciones de obras que debían haberse activado mucho tiempo atrás y que se “reservaron” para esta fecha especial.
A mediados de 2017, esta realidad le valió muchos cuestionamientos al gobierno cuando el entonces ministro de Salud, Mario Fiad, comenzó a hacer campaña para ser senador nacional. El oficialismo acusó recibo y en Julio se oficializó la salida de Fiad.
Morales no podía ir en contra de la mirada oficial. Poco tiempo antes, en Junio, el jefe de gabinete Marcos de Gabinete de Macri, Marcos Peña , afirmaba contundentemente: “Las candidaturas testimoniales son un estafa. Nos genera una enorme preocupación que el kirchnerismo vuelva a esas prácticas. Es una degradación del sistema político y electoral".
Hasta ahora, la dirección de Sarapura no ha evidenciado cambios importantes sino que por el contrario se habla de una cartera ausente. Los comedores atraviesan hoy una situación preocupante.
Ante este panorama, cobra importancia la inquietud de sectores de la oposición respecto de que muchos recursos de la administración sean están puestos a disposición de sus candidatos para asegurarles un gran despliegue electoral, muchas veces disfrazados de actos de gobierno.
Cabe aquí preguntarse si un funcionario que al mismo tiempo es candidato no debe tomarse una licencia para evitar que se diluyan las fronteras entre actos de gobierno y actos proselitistas.
En Salta hubo recientemente un ejemplo de lo que sería un correctoproceder: El jefe de Gabinete, Fernando Yarade, presentó su renuncia en medio de rumores sobre espionaje a el y a su familia.
“Este es mí último día de trabajo, a partir de mañana me van a ver en la actividad privada", expresó el funcionario.
Sin embargo, horas después fue el propio gobernador Juan Manuel Urtubey, el que relacionó su salida con sus intenciones de hacer campaña para la gobernación de Salta.
El funcionario, cabe aclarar, es uno de los principales candidatos del oficialismo para suceder al Gobernador en su cargo.

