Elecciones: Un sondeo en Capital preocupa al gobierno
Una encuestadora de Buenos Aires que habitualmente contrata el gobierno de Morales, realizó mediciones en las últimas semanas con resultados sorprendentes: el gobernador se impone, pero por una distancia mínima al candidato del PJ, Julio Ferreyra.
El gobierno realiza en forma constante mediciones, encuestas y sondeos que encarga a consultoras que se asientan fuera de Jujuy, con el objetivo de evaluar la gestión y la adhesión que generan sus principales figuras.
Normalmente las realiza una empresa de Salta, ligada al actual ministro de turismo, Federico Posadas.
En las últimas semanas, sin embargo, una encuestadora - muy conocida en la provincia de Buenos Aires - desplegó su trabajo en Jujuy para medir los niveles de adhesión que cosechan los distintos candidatos, a sólo tres semanas de las elecciones provinciales.
Según reconocieron personas que caminan habitualmente por los pasillos de Casa de Gobierno, las respuestas que devuelven los electores en San Salvador de Jujuy sorprendieron.
Más aún: la distancia del triunfo, en capital, es mínima.
Ferreyra, que se presentaba como un fenómeno popular en las redes sociales, se vio afectado por una sensación de decepción en el electorado independiente luego de su alianza con el PJ que controla el diputado Rubén Rivarola, quien bate records de imagen negativa luego de dos décadas cerca del poder político y un crecimiento exponencial de su patrimonio.
Pese a esto, seguiría mostrando números muy altos para ser un candidato que hace seis meses no figuraba en los planes de nadie.
Bastante más atrás aparecerían, según este trascendido, peleando el tercer lugar Guillermo Snopek, candidato de otro sector del peronismo, y Alejandro Vilca, el referente de la izquierda, recolector, de gran empatía con sectores populares.
El vínculo con los analistas de Buenos Aires es real, y el sondeo se realizó semanas atrás.
Los resultados, sin embargo, se mantendrán en el ámbito privado, puesto que fueron encargados por la mesa chica que rodea al gobernador Gerardo Morales.
La sorpresa de quienes tuvieron acceso al trabajo, sin embargo, fue lo que dio pie a los trascendidos y a las consultas.
Quienes pudieron observar el comportamiento del electorado en esta medición, no se sorprendieron cuando en las últimas horas se conoció el decreto firmado por el propio Morales para efectivizar el pase a planta permanente de casi 6 mil empleados públicos que hoy trabajan en condición de contratados.
El gobierno es consciente de que la gestión, al menos en San Salvador de Jujuy, no enamora al electorado, que sigue mirando de reojo el liderazgo de Morales.
Esto podría obedecer a la cercanía: capital es uno de los lugares donde se puede apreciar de cerca los rasgos autoritarios del gobierno y el nepotismo, en algunos casos indisimulado, de quienes tienen circunstancialmente influencia en el poder político.
Hay dos datos de la realidad que abonan este análisis.
El primero es el reciente anuncio – segundo consecutivo – dirigido directamente a la clase media y nuevamente a la totalidad de los empleados públicos, de descuentos muy importantes, del 50%, en las compras que se realicen los días miércoles en el supermercado Comodín. Todos los agentes públicos cuentan con la tarjeta de débito del Macro, con la que podrán acceder al descuento.
El segundo es la insistente campaña que realiza en actos y en redes sociales el gobernador Morales junto al intendente Raúl Jorge, quien goza nuevamente de un gran momento en materia de popularidad, luego de remontar un notorio desgaste que traía su gestión.
La ráfaga de pavimentación – que luego se detuvo – más el hito que representó la inauguración del parque Xibi Xibi, revitalizaron al intendente Jorge quien, sin adversarios políticos de peso, se apresta a renovar con tranquilidad su mandato en San Salvador de Jujuy.
En los últimos meses, y luego de un ruido interno, Morales hace campaña al lado de Jorge, algunos dicen que para potenciar las dos figuras más importantes del radicalismo, y otros sostienen que para levantar la propia, que no termina de convencer.
Lo cierto es que Morales busca un triunfo arrollador el 9 de junio, algo de lo que todavía parece estar lejos.

