Yokita, la perrita valiente

Su historia es conmovedora. Es que está guerrera a pesar de su lesión en la espalda sigue luchando por conseguir un carrito ortopédico de aluminio para tener nuevamente un estilo de vida parecido al de otros caninos. Vos podés ayudarla. Mirá el vídeo.

El vídeo muestra a Yoyita “correteando” en un carrito que donó José Suleta, con toda la buena intención quedó verdaderamente lindo. “Fue una enorme travesía y esfuerzo”, relata la dueña en un posteo de facebook.

La verdad es que su nueva movilidad le servirá pero la condición de la perrita es muy especial. La lesión en la espalda hace que no tenga equilibrio y todo su peso lo pone en el carrito que al ser de pvc se dobla.

La vida del animal no ha sido fácil, pero desde que llegó a manos de Romina recibió siempre amor. Su dueña no ha dejado un día de luchar por ella ni por conseguir un carrito ortopédico de aluminio que sólo se fabrican en Buenos Aires.

La necesidad es inmediata para que Yoyita no siga en el piso, la zona de su cuerpo para donde se apoya esta inflamada y con ulceras por la presión. Son muy dolorosas.

Conseguir un carrito es complicado no solo porque solo lo fabrican en Buenos Aires sino también porque para realizarlo deben tomarle las medidas al animal y trasladarlo resulta imposible. La familia no cuenta con los medios necesarios por eso pide ayuda.

Yoyita ha vuelto al ruedo pero debido a que el carrito no es el correcto, no se sabe por cuánto tiempo.

Según cuenta su dueña Yoki llegó a ella “un día de septiembre. Un hombre agarraba a patadas a la mamá de los bebes y a uno de los cachorros que estaba prendida de la teta (que era Yoki), la mamá escapó asustada y la bebé quedó tirada a varios metros en el piso desmayada. Según los dichos de mi hermano pensaron q estaba muerta por los golpes y la gente se repartió los sanitos pero a ella la querían tirar a un baldío o a la basura porque no respondía. El me la trajo pensando que se moría”, cuenta.

Desde ese día Romina pide ayuda por ella. “Como era tan bebé creíamos que los golpes le habían traumatizado la columna y esperábamos que se recupere. Nunca pensé en deshacerme de ella, acompañe todo el proceso esperando q se recupere”, relata.

“Siempre seguí buscando ayuda para ella. Fue pasando el tiempo y nunca se levantó hasta q hace unas semanas después de haber pasado por ocho veterinarios por fin supimos realmente el diagnóstico”.

El problema de Yokita es congénito y su dolencia no la hace sufrir, lo doloroso son las ulceras por presión que tiene en un costado de su pequeño cuerpo.  

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