Solemnidad del Corpus Christi

Hoy se celebra la solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo (Corpus Christi), conmemorando la institución de la Eucaristía que Jesús realizó en la Última Cena, centro de la liturgia y del culto de la Iglesia católica.

Por cuestiones de orden práctico, en muchos casos la celebración se adelantó para ayer sábado.

El Jueves Santo, que fue su día propio, es una fiesta incompleta debido a la misma naturaleza de la Semana Santa en la que prevalece el recuerdo de la Pasión y Muerte del Señor.

En esta fiesta del Corpus Christi, en cambio, la Iglesia la celebra con solemnidad y pompa. A la misa se agrega una procesión pública con el Santísimo Sacramento, presidida por los obispos en las catedrales y por las máximas autoridades eclesiásticas en cada lugar.

El programa de esta fiesta pública de fe incluirá esta vez, y en el marco del Año de la Fe, una adoración al Santísimo Sacramento con el lema “Un solo Señor, una sola fe”. Tendrá carácter simultáneo en todo el mundo y se hará esta tarde a las 17 hora romana, en unión con el papa Francisco.

La Solemnidad de Corpus Christi se remonta al siglo XIII. Dos eventos extraordinarios contribuyeron a la institución de la fiesta: Las visiones de Santa Juliana de Mont Cornillon y El milagro Eucarístico de Bolsena/Orvieto.

Urbano IV, amante de la Eucaristía, publicó la bula “Transiturus” el 8 de septiembre de 1264, en la cual, después de haber ensalzado el amor de nuestro Salvador expresado en la Santa Eucaristía, ordenó que se celebrara la solemnidad de “Corpus Christi” en el día jueves después del domingo de la Santísima Trinidad, al mismo tiempo otorgando muchas indulgencias a todos los fieles que asistieran a la santa misa y al oficio. Este oficio, compuesto por el doctor angélico, Santo Tomás de Aquino, por petición del Papa, es uno de los más hermosos en el breviario Romano y ha sido admirado aun por Protestantes.

El Concilio de Trento declara que muy piadosa y religiosamente fue introducida en la Iglesia de Dios la costumbre, que todos los años, determinado día festivo, se celebre este excelso y venerable sacramento con singular veneración y solemnidad, y reverente y honoríficamente sea llevado en procesión por las calles y lugares públicos. En esto los cristianos atestiguan su gratitud y recuerdo por tan inefable y verdaderamente divino beneficio, por el que se hace nuevamente presente la victoria y triunfo de la muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Juan Pablo II ha exhortado a que se renueve la costumbre de honrar a Jesús en este día llevándolo en solemnes procesiones.

En la Iglesia griega la fiesta de Corpus Christi es conocida en los calendarios de los sirios, armenios, coptos, melquitas y los rutinios de Galicia, Calabria y Sicilia.

Fuentes: Agencia AICA  y www.corazones.org

Dejá tu comentario