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Política universitaria en el ojo de la tormenta tras el escándalo en Humanidades

La facultad de Humanidades quedó en el centro de la escena por episodios de violencia registrados recientemente en una asamblea de conformación de la junta electoral. Qué está en juego en las elecciones de centro de estudiantes y qué ocurre en otras unidades académicas.

  • 13 y 14 de noviembre se elige nuevo centro de estudiantes en Humanidades de la UNJu.
  • ¿Qué posibilidades otorga su conducción?
  • Salvo excepciones, todas las agrupaciones responden a un partido de presencia en Jujuy o alguna autoridad universitaria.

La disputa por la conducción del centro de estudiantes en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNJu desata polémica desde hace años.

Recientemente, tras una asamblea llevada a cabo en la unidad académica para conformar la junta electoral, se registraron hechos de violencia entre miembros de distintas agrupaciones que pelarán por el sindicato estudiantil el próximo 13 y 14 de noviembre.

Aunque los sectores de izquierda hagan alusión a “patotas” o “camarillas” involucradas en un supuesto desconocimiento de la organización estudiantil y otros espacios hablen de un “aparato” puesto a disposición del mantenimiento del poder de agrupaciones que responden al rector Rodolfo Tecchi, lo cierto es que, en cualquier caso, el abanico de propuestas que el centro de estudiantes debería aportar a la vida universitaria queda siempre en segundo plano.

Sucumbe siempre ante la deslegitimación del adversario, su discurso y posición política.

Dado que a fin del proceso la mayoría de los frentes integrará el centro de estudiantes –en distintas secretarías y vocalías-, la pelea es por la presidencia y vicepresidencia. Es que es justamente la conducción del mismo la que otorga un mayor poder de decisión sobre los fondos, supuesta “legitimidad” ante los pares –por haber obtenido mayoría de votos- y, como ocurrió históricamente, ser sujeto de negociación con las autoridades, ya sea por becas o contratos.

Salvo contadas excepciones, todas las agrupaciones responden a un partido político de presencia en Jujuy o alguna autoridad o ex autoridad, tanto de la facultad como del Rectorado. Y son estos espacios los que generalmente obtienen la mayoría de los votos, “comprándolos” con becas de fotocopias o dinero en efectivo –según denuncian los sectores independientes-, con lo cual buscarán mantener su lugar de privilegio en la universidad.

Sin contar a aquellos que votan por convicción, sin recibir nada a cambio o apostando a una buena gestión que resuelva las necesidades estudiantiles, la lucha política universitaria no es muy diferente de aquella que acontece en el plano provincial. De hecho, como se dijo, algunos partidos tienen “alas” dentro de las diferentes unidades académicas.

Es que si bien la polémica envuelve hoy a Humanidades, en el resto de las facultades el panorama es similar: agrupaciones disputándose no solo el centro de estudiantes, sino cargos más altos en cada consejo académico o superior.

Por lo pronto, resta una semana para las elecciones del centro de estudiantes en Humanidades. Después, todo el tiempo que sea necesario para discutir el estatuto que, según indican algunas agrupaciones, es “viejo” teniendo en cuenta la matrícula de la universidad pública, no solo en capital sino en el interior luego de la expansión académica.

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