“Pancho” Sá y Sarmiento de Junín

Sin duda alguna que Francisco Pedro Manuel “Pancho” Sá, fue un verdadero ídolo del futbol argentino, aunque en Gimnasia dejó un sinsabor  eterno.

El respetado ex defensor de Boca Juniors, fue uno de los refuerzos que en el año 82 trajo Gimnasia y Esgrima de Jujuy para consolidar su defensa. También llegó otro ex “xeneize”,  el  “Toti” Veglio”. En los dos los hinchas de Gimnasia de Jujuy pusieron su esperanza. En aquel tiempo nadie, pensaba “ya están de vuelta”.  Sin embargo se suscitó aquella jugada, en donde en un centro por izquierda,  Sá cortó el avance en una estirada  en la que acusó una lesión.  Iban dos minutos apenas.

Los asistentes lo sacaron de inmediato, pues la jugada terminó en tiro de esquina. De modo que el histórico marcador central se fue lesionado, acusando la rodilla estropeada… Más tarde se diría  “tibia y peroné”.

Verdaderamente para los hinchas  de Gimnasia de Jujuy fue toda una sorpresa. En el último viejo Nacional de la época, Gimnasia realizaría una menos que discreta campaña, de la que sólo se puede rescatar aquel empate ante el River de Alfredo Distéfano,  uno a uno con gol de Veglio para los jujeños.

Esa misma tarde, García - ex lateral izquierdo de Rosario Centra l-  cuando terminó el partido le gritaba al “Turco” Alul de manera eufórica: ¡¡Turco sos un fenómeno. Vas a triunfar; sos un fenómeno turquito!!

Pero volviendo al tema de “Pancho” Sá, en esos días  ya se sabía que no podía estar  por su lesión a disposición del cuerpo técnico. La gente se la tomó de manera normal, sin saber lo que más adelante iba a suceder.

Como ya se dijo el Nacional 1982 fue un Torneo sin pena ni gloria para los jujeños. A pesar de ello,  el ex Boca se presento, por medio de su abogado, diciendo que si bien había jugado sólo dos minutos, pretendía cobrar el contrato que Gimnasia le había firmado.

En otros tiempos y con otra actitud, Bisconti dejó la plata que se le adeudaba, ya que entendía él que sus actuaciones eran bajas como para merecer la paga total del contrato.

Sin embargo “Pancho” Sá quería  -honor  aparte-  cobrar el contrato, a pesar de jugar sólo dos minutos. De allí viene aquella historia que los hinchas de Gimnasia maldicen. El jugador sostuvo en su tono caballeresco, que si él firmó un contrato se debía respetar, aún con la desgracia de esa lesión  en dos minutos jugados para Gimnasia. Los hincas no lo entendieron así y la antipatía fue creciendo generación tras generación.

Por eso, pensar en Sarmiento de Junín  trae para los más memoriosos, el recuerdo de aquel viejo partido.

Todo pasa, sin embargo hay cosas que las  historia siempre recuerda…

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