Los “héroes” del Regional de 1970, Gimnasia al primer Nacional

En agosto de 1970, el Lobo Jujeño logró su clasificación por primera vez a un Torneo Nacional al vencer a Patronato de Paraná por 3 a 1 en el estadio de La Tablada en la final del Torneo Regional.

Impulsado por el presidente de Banfield, dirigente en el seno de la Asociación del fútbol Argentino, el fútbol del país se reestructuraba, allá por el año 1967. Así las puertas del futbol porteñas se abrían, para los populosos equipos de las provincias del interior.

Claro que para acceder a la cita del fútbol Nacional, se crearon los certámenes llamados Regionales (con sus respectivas zonas, a lo largo y a lo ancho de la Argentina). Por lo que en cada provincia, los equipos de la Liga Jujeña se esmeraban por salir campeones en sus respectivas entidades madres, para poder tener la chance de –mediante el Torneo Regional- alcanzar la gloria de llegar al Nacional de cada año.

Fue así que en Jujuy Talleres de Perico (primer participante a un torneo organizado por Boca Juniors en Capital Federal), formaba cuadros importantes, como también lo hacía Zapla, que venía empujando con su famosa alineación llamada "La Trituradora del Norte".

Independiente de la Avenida Senador Pérez, era otro que daba lucha, pero también los tradicionales Cuyaya y Gorriti se armaban hasta los dientes para pelear por ese objetivo. El "decano" General Belgrano se asomaba con sus fuerzas, como así también Lavalle, concitando los competitivos torneos Liguistas de esos años.

Pero Gimnasia y Esgrima, venía marcando diferencias, con todos esos valores que conformaron un plantel para toda la historia. Fue aquella temporada para el "Lobo Jujeño", el trampolín hacia la trascendencia enorme del equipo de "los turcos" (aunque ya Gimnasia era el equipo del pueblo, salvo los que mantuvieron su simpatía de equipos de sus respectivas ciudades y barrios).

Gimnasia y Esgrima, tenía una base de jugadores que ya venían con un rodaje importante, saliendo campeón de la Liga Jujeña, pese a lo duro que resultaba. "El bocha" Senra, René Taritolay, el "Mono" Siacia, el "Chueco" Ojeda, " Pichi" Herrera (para dar algunos nombres) eran integrantes ya habituales para sus hinchas, mientras se le agregaban otros, que más adelante recordaremos.

Por ejemplo, Daniel Oscar Quevedo, era "repatriado" a pesar que pasó con buen suceso por Lanús (al lado de los albañiles Acosta y Silva), por eso volvió, pese a la oferta del equipo del sur y otras tentadoras propuestas. Es que los dirigentes, tenían en claro que con Quevedo de regreso, más la magia de Taritolay, Siacia o "Pichi" Herrera, Gimnasia podía perfilarse como firme candidato en el Regional.

Así se inició la ímproba campaña desde el Norte, hasta culminar el proceso exitoso de la misma. En el norte del país, se arrancaban los ojos salteños, tucumanos, santiagueños y catamarqueños y jujeños.

Uno de los más duros combates fue ante Central Córdoba de Santiago del Estero. Escenario belicoso, en medio de un calor insoportable. Aunque un 12 de Julio, se jugó el primer partido en Jujuy, con un 2 a 2 que fue prometedor para los "mistoleros", definiéndose la dramática serie en Santiago, con otro empate, esta vez cero a cero. Había que ir a los penales. El técnico Marcial Acosta, consultó entre exaltado y nervioso ¿quién se anima a patear? En ese tiempo sólo un jugador pateaba los tres penales reglamentarios, pero en Gimnasia había un ánimo dubitativo. Hasta que desde el grupo de jugadores se escuchó la voz del arquero Roque Segundo Escobar.

Por algo le decían "El loco", cuando dijo " yo los pateo Marcial", con ese tono de tucumano inconfundible. También el legendario arquero santiagueño Antonio Carot, tomó idéntica decisión, por lo que fue un verdadero duelo de dos pistoleros del Lejano Oeste.

"El arquerito de oro" –como se conocía al arquero de Gimnasia- fue un adelantado a la época pateando y atajando penales, antes que el paraguayo Chilavert. Finalmente, ganó el lobo jujeño 3 a 2 , desatando el festejo de los miles de hinchas jujeños, que se llegaron en una gran caravana de colectivos y vehículos particulares.

Después de aquella locura, Gimnasia desandando el camino de vuelta a la Tacita de Plata. Inmediatamente vendrían los clásicos con Juventud Antoniana de Salta, otra vez a cancha llena, en una suerte de River-Boca del Norte. El 26 de Julio se jugó en la vecina provincia, empatando cero a cero en el partido de ida, entonces había que definirlo en Jujuy.

En el inicio del mes de Agosto (el 2 exactamente), ante un imponente Estadio La Tablada, Gimnasia superó a los "Santos" por 2 a 1, con goles de Quevedo y Taritolay, descontando para Juventud Antoniana, Gómez. Gimnasia estaba a un paso de la hazaña de llegar a un primer Nacional.

La llave se cerró ante el representativo de la zona Litoral, por lo que Patronato de Paraná sería el último escollo a vencer. Hasta Entre Ríos llegó el Éxodo Jujeño de simpatizantes para alentar al querido Lobo de Jujuy.

El encuentro de jugado en Paraná culminó 1 a 1, Estrada marcó para Patronato y Luis Siacia empató para el conjunto "albiceleste". Otra vez una multitud volvía a Jujuy abrazando el sueño de llegar a lo más alto.

Así llegaría el día esperado, al domingo siguiente, en la Catedral del Fútbol de Jujuy. Hubo gente que se quedó a dormir fuera del estadio de la avenida Córdoba, para ser los primeros en ocupar un lugar en las tribunas. Familias enteras ingresaron muy temprano, con el sandwich de milanesa y el bidón con gaseosa, para mitigar el hambre del mediodía. Es que, siendo las nueve o las diez de la mañana, ya no cabía un alfiler en la cancha. En las plateas, compartida con los turcos dirigentes de Gimnasia, había un grupo de entrerrianos con una bandera que decía "Fuerza Patronato". Pero los cuatro costados, con tribunas tubulares detrás de los arcos, con un estadio repleto de jujeños, el Lobo era más local que nunca.

Hasta en los árboles, dentro y fuera de La Tablada, había hinchas trepados para asistir al día histórico. Y el Lobo Jujeño no decepcionó, a pesar de los nervios del "Cano" Acosta y de un estadio que alentaba a rabiar, Gimnasia fue erigiendo una victoria incuestionable, con un lapidario 3 a 1. Luis Siacia, Daniel Quevedo y Ernesto Rojas, ampliaron la cuenta, mientras que Escalada (al igual que en Paraná), anotó el gol de los entrerrianos. ¡Carnaval en Jujuy! La apoteosis de una tarde inolvidable, el Lobo al Nacional del año 1970. El sueño cumplido, de "los turcos de sombreros de la platea techada", representados por el Dr. Llapur (el mejor presidente de la historia del club), junto a los hermanos Sadir y Doroteo Almirón.

Luego del bullicio de todo un pueblo, de los abrazos, y de las lágrimas de emoción, los festejos se extendieron por cada rincón de la ciudad. Por la noche, la cena de gala se realizó en un local de la zona de La Viña, en donde los paladines de la campaña del Regional, celebraron el magno acontecimiento. Después vendría el Nacional y el debut ante Boca, parte de otro capitulo, del Lobo del cuento.

Pero aquel, que quiera ver el monumento a la hazaña, podrá llegarse a "la cueva de los lobos", cito en la calle 18 de Noviembre esquina Rivadavia, atrás del mercado de concentración de la Avenida Almirante Brown (pleno corazón del barrio Sarmiento). Allí está el restaurante de uno de aquellos ídolos : Daniel Quevedo. Porque cada parroquiano que ingresa se conmueve con el gigantesco mural en donde están los héroes de aquel entonces. Algunos desprevenidos, ocasionales, contemporáneos hinchas de Gimnasia, todavía quedan "boquiabiertos", mirando y preguntando quienes son las figuras del sagrado cuadro.

Un día vayan y comprueben que la fábula ciertamente existió, como fiel testimonio al día patriótico- futbolero. Ahí los verán: "Vampiro" Peralta, "Trampolín " Fernández, el " Flaco" Villalba, "Cata" Torres (arquero suplente), el "Chueco" Ojeda, "Bombacha" Salinas, "Bocha" Senra, el "Gaucho" Roldán, el Dr. Baigorria (médico del plantel), el "arquerito de oro" Roque Escobar.

Abajo (inclinados) Roberto Barco, "Pichi" Herrera, el grandioso "Tiburón" Taritolay, Sebastián Serrizuela, el "Doctor" Quevedo, Luis "El Mono" Siacia , "Ranguita" Rojas, aunque falten algunos integrantes como el caso del querido "Gallo" Cáceres, o el técnico Marcial Acosta.

Ese retrato inmortaliza a los héroes del Regional de 1970. Fue así que los equipos grandes de Buenos Aires, tuvieron que venir a jugar a Jujuy por los puntos y ya no por mera visita en las fechas patrias de aquella época.

En ese humilde comedor, cada noche, corren el locro, las empanadas y el buen vino, mientras un grupo de amigos de la mesa preferencial, comparten las más jugosas anécdotas. Su dueño, oficia a veces de guía del recuerdo, evocando los hechos y protagonistas del mural para los visitantes al lugar. Entonces algunas miradas se nublan, y la emoción vuelve a ese sublime Agosto, cuando Gimnasia y Esgrima de Jujuy ganó aquel Regional, para gritarle a todo el país: ¡El Lobo Jujeño al Nacional caramba!

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