Travesía Cultural | In Memoriam

RAÚL DORRA, el escritor, académico y profesor prestigioso jujeño, se nos fue

 

 

 

Ayer, 13 de septiembre, en la casi primavera nuestra, partió a otro cielo. Se fue pero queda su clara mirada, su sonrisa, el afecto entrelazado para siempre en nuestra mente y corazón.

Sí, porque los afectos constituyeron la base de sus relaciones, como dijo alguna vez:

“Yo he aprendido que los afectos son también susceptibles de un aprendizaje, tal vez el aprendizaje de lo social por excelencia. Adentrándose en ellos, ejercitándolos, la convivencia humana puede encontrar una superación. Querer a alguien, ser querido, educándose para estos estados de conjunción, hace la vida siempre más satisfactoria, más deseable. También por ese camino puede descubrirse que el intelecto, el universo de lo inteligible, tiene un fuerte componente afectivo. Lo sensible y lo inteligible son un solo universo, contemplado desde dos perspectivas opuestas, pero complementarias”.

Se había exiliado con su compañera, Luisa Ruiz Moreno, en 1976, en Puebla, México. Pero regresaba siempre para enriquecernos con su palabra, esa palabra que lo constituía. Sabía dar, escuchar, leer nuestras obras y hacer la devolución con su clara y competente visión de estudioso. Devolución generosa que siempre iluminaba como un faro.

Hoy, queremos, simplemente, contar a nuestros lectores y colaboradores que su partida nos ha impactado, que nos duele, que su presencia sigue en pie, que su obra nos sigue enriqueciendo.

Queremos recordarlo, leer sus notas, su correspondencia nuevamente, para poder abrazarlo con el recuerdo.

Entre las últimas noticias sobre su quehacer cultural que difundimos fue la distinción otorgada en 2018, “la medalla Francisco Javier Clavijero” máximo galardón que la UAP otorga a sus académicos por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), México, que recibiera de manos del rector Alfonso Esparza Ortiz la Medalla “Francisco Javier Clavijero”.  Merecida distinción.

Estaremos en contacto contigo, querido profesor Raúl Dorra. Hasta siempre.

 

 

Susana Quiroga  

Dejá tu comentario