Política |

Historias repetidas y una alianza con pies de barro

Los argentinos ya vivimos esta historia de manera recurrente, por enésima vez una política irresponsable está subordinando la economía a un resultado electoral.

Las noticias que llegan desde la Capital Federal, no son para nada alentadoras, diferentes voceros gubernamentales, algunos oficiales y otros oficiosos hablan de la necesidad de ponerles plata en el bolsillo a los ciudadanos, por lo menos hasta la celebración de las generales de noviembre.

Esto no es otra cosa que acelerar la máquina de hacer billetes e inundar el país con ellos, lo cual implica que para el día después la escalonada inflacionaria será nuevamente incontenible.

Como si esto fuera poco, el director del Banco Central, Claudio Lozano, sugirió la posibilidad de emitir cuasi monedas que tengan la misma función que el peso y que su única limitación sea la imposibilidad de comprar divisas extranjeras.

En la práctica, el país ya tiene una cuasi moneda, es el peso argentino, y tampoco sirve para comprar divisas extranjeras, recordemos que existe el cepo cambiario.

Lozano, sostiene que esta cuasi moneda servirá para financiar la política social y la capacidad de consumo de la población.

Cómo dato duro podemos decir que el instituto nacional de estadística y censos (INDEC) informó en las últimas horas que la inflación llegó al 2,5% en agosto y sumó el 51,4% en el último año. Cifra que dinamitó la arquitectura electoral del oficialismo nacional.

En esta Jujuy la situación no es ajena y lejana a las decisiones nacionales, el relato se replica a escala jujeña.

Administrar con un único objetivo, el electoral y en post de ganar una elección se justifica cualquier disparate administrativo.

A manera de ejemplo citamos que en el último tiempo se nombraron 437 personas para personal de servicio en el ámbito del Ministerio de Educación, pero hasta el momento estas personas no aparecieron por los establecimientos educativos, según denuncia la Asociación de Trabajadores del Estado, gremio que congrega a los trabajadores de los servicios de maestranza.

Indudablemente estas fueron designaciones electorales, hecho que se repite en todos y cada uno de los estamentos gubernamentales.

Una masa salarial estatal que supera las 90.000 personas y una abrupta caída en el empleo privado, convierten a Jujuy en una provincia absolutamente mendicante.

Gerardo Morales se presentaba como un hombre de estado, capaz de meter a Jujuy en el siglo xxi, pero ni bien asumió comenzó a mostrar que es un especialista en pasar la gorra en cuanto despacho cruce en la Capital Federal, sin distinción alguna, da lo mismo si es pro y k.

El óbolo es el fin, y para eso es capaz de canjear hasta el voto de sus legisladores nacionales.

No sería de extrañar que hasta el 14 de noviembre puedan llegar otras declaraciones de Morales que procuren dinamitar la unidad de Juntos por el Cambio.

Ya lo dijo Martín Lousteau en la nación, Morales solo se involucra en los temas que puede sacar alguna ventaja.

Mientras tanto la mira de juntos por el cambio seguirá puesta en la composición del congreso, que es lo que se define en noviembre, y en especial en quitarle el quórum propio al frente de todos en el senado.

Con este objetivo, Patricia Bullrich está trabajando para que el próximo martes se reúnan los candidatos de todo el país que ganaron la PASO y competirán en las generales del 14 de noviembre.

Si bien es cierto que hasta el momento, por lo menos desde el pro intentan denodadamente de mostrar una concertación fortalecida bajo la sombra de los resultados, algunas expresiones de los socios radicales hacen pensar que lo que parece una sólida coalición, comienza a convenirse de a poco en una alianza con los pies de barro.

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