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Este podría ser el motivo por el cual necesitas comer con frecuencia

Expertos hablan de un hambre emocional que nos impulsa a la necesidad de llevarnos alimentos a la boca con frecuencia.

  • Para el especialista muchas veces puede confundirse un hambre psicológica o emocional con la real.
  • Alegrías y tristezas suelen ser canalizadas a través de conducta de ingesta.
  • Aprender técnicas psicológicas son los mecanismos para enfrentar estas carencias frente a determinados estados anímicos.

El hambre es una sensación fisiológica necesaria para la supervivencia, a partir de esta premisa es que el doctor Ricard Sorio, responsable de la Unidad de Clínica Opción Médica y doctor en Psicología, diferencia lo que es una sensación normal -tener hambre cada 4 horas- de lo que podría ser un desfase en nuestra alimentación.

Para el especialista muchas veces puede confundirse un hambre psicológica o emocional con la real, ya que a veces la interpretamos bajo la misma forma. Este hábito es una conducta mal aprendida porque se comienza a consumir por encima de la cantidad de alimentos que realmente nos satisface.

Lo cierto es que de manera automática cuando comenzamos una dieta el impulso de comer aumenta. Pero se trata de un hambre emocional porque, si se lleva un buen plan nutricional, el cuerpo consume lo que necesita y no demás. Otro factor podría ser la falta de proteínas, acostumbrados a consumir carbohidratos, estos alimentos no ofrecen saciedad. Por el contrario, la sensación de hambre vuelve más rápido.

Un dato fundamental es la falta de sueño, la cantidad y la calidad. Dormir es quizás una de las cosas más básicas para tener un peso equilibrado. El cansancio nos exige a nosotros consumir más porque no podemos recuperar la energía gastada. Esta es la causa más común de esos kilitos demás.

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También existen las causas vinculadas a un estado anímico, no siempre asociado, a sentimientos negativos. Alegrías y tristezas suelen ser canalizadas a través de conducta de ingesta. Ante una situación determinada, un gusto colabora a paliar el sufrimiento, como también el dolor y el sufrimiento. El estrés también genera esa sensación como mecanismo para compensar el malestar.

Un consejo es bajar el consumo de alimentos con azúcar porque produce un efecto placentero que se vuelve difícil de eliminar. El motivo está en la dopamina que producen estos dulces, que actúan como cualquier sustancia adictiva convirtiéndose en un vicio resistente a ser eliminado.

¿Se pude controlar el hambre psicológica?

“La manera de controlar el hambre no física, es decir, la psicológica, sería siempre como norma básica no saltarnos las comidas principales para que nuestro cuerpo no presente carencias delante de esos estados anímicos o situaciones estresantes que pueden llegar a descontrolarnos”, agregó Sorio.

El experto también aconsejó “aprender técnicas psicológicas y mecanismos de conductas adaptativas totalmente contrarias a las conductas de ingesta impulsivas. Aprender a solucionar los problemas de nuestra vida diaria y que la frustración de no conseguirlo no nos derive al descontrol”.

FUENTE: Hola Argentina

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