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En Argentina, se realizan 21 mil ciclos de fertilización por año

Con el nacimiento de Mirko, el hijo del conductor Alejandro "Marley" Weibe, se profundizó el interés de la sociedad en las técnicas de reproducción humana que hoy se disponen. En Argentina se cuenta con leyes que reconocen estos procedimientos médicos para poder concretar el deseo de ser padre o madre.

  • En nuestro país está vigente la Ley de Fertilización Asistida.
  • No hay un registro oficial de gestación por sustitución.
  • 20% de los tratamientos que se hacen en el país es mediante la donación de óvulos.

En nuestro país se encuentra vigente la Ley 26.862 de producción Médicamente Asistida también conocida como 'Ley de producción Humana Asistida' o 'Ley Nacional de Fertilización Asistida' y fue sancionada por el Senado y la Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso el 5 de junio de 2013, y promulgada el 25 de junio del mismo año. Hasta ese momento, el acceso a técnicas de reproducción estaba limitado a un pequeño grupo de personas.

Antes de la ley, quienes quisieran acceder a métodos de fertilización asistida debían disponer de grandes sumas de dinero. Hoy es una prestación que deben brindar obras sociales, prepagas y el Estado argentino a quienes “no puedan concebir por métodos naturales”.

En los últimos meses, los medios de comunicación dieron lugar a la visibilización de técnicas aún no reguladas por nuestra legislación. Es el caso de la gestación por sustitución, método por el cual, algunos famosos accedieron a la paternidad, como es el caso de Marley, el conductor de televisión y padre de Mirko, quien debió llevar adelante este procedimiento en Estados Unidos.

Este fue uno de otro de los temas abordados en las 23º Jornadas Concebir, un evento abierto a la comunidad que tuvo lugar el 16 de noviembre, en la Ciudad de Buenos Aires, donde se pudo consultar con la Sra. Gisela de Antón, presidente de la Asociación Concebir y la la Dra. Stella Lancuba, presidente de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMeR).

Ambas referentes se pronunciaron acerca de la novela “Pequeña Victoria”, de Telefe, donde se aborda el tema de la gestación por sustitución. Para la Dra. Lancuba, “es positivo que la ficción visibilice el tema y ponga la discusión a nivel social. Esto, que se produce con bastante frecuencia en los medios nacionales e internacionales, tiene un riesgo, que es -en muchos casos- la superficialidad del tratamiento del tema. En ese sentido, y para dar un ejemplo, en dicha novela se relaciona a los donantes con "madre" y "padre" y ello es lo más lejano a la realidad. No es apropiado para los pacientes incorporar fantasías que luego perjudiquen sus decisiones presentes o futuras”.

Gisela de Antón también admitió los beneficios de darle visibilidad a la problemática de la fertilidad en una novela con mucho impacto, pero remarcó que la tira muestra algo confusos los roles de la gestante y de quienes tuvieron la voluntad procreacional de tener un hijo. “No está bien retratado y esto puede paralizar a quienes necesitaban recurrir a esa técnica”, sostuvo.

Según informó la Dra. Lancuba, en el país no hay un registro oficial de gestación por sustitución, pero sí 32 casos reportados de permisos judiciales previos a la subrogación. “La gestación por sustitución tiene varias indicaciones, básicamente el factor uterino, por causas de congénitas o adquiridas, puede ser por ausencia de útero y por cirugías por patologías en la cuales el útero ha sido afectado. Otra indicación es cuando por alguna patología está contraindicada la gestación. También recurren a esta técnica las parejas igualitarias”, manifestó.

Las distintas técnicas

En Argentina se realizan alrededor de 21 mil ciclos de fertilización asistida por año. Entre los tratamientos más comunes están la fertilización in vitro convencional, que consiste en la fecundación del óvulo por el espermatozoide de manera extra corpórea, y una segunda técnica denominada ICSI, en la que a los espermatozoides, en vez de colocarlos al lado del óvulo, se lo coloca dentro de éste para facilitar el desarrollo embrionario.

Las indicaciones de la fertilización in vitro en general son las alteraciones de la trompa, la endometriosis, los fracasos de inseminación con y sin donante o algunos factores inmunológicos. En tanto, la indicación del ICSI principalmente son las alteraciones de los espermatozoides o las fallas de fertilización previa.

Por otra parte, según señaló la Dra. Lancuba, un 20% de los tratamientos que se hacen en el país es mediante la donación de óvulos. “Hay unos 3 mil tratamientos anuales en el país por ovodonación. Las tasas de embarazo para FIV e ICSI están en un 40% con óvulos propios en mujeres menores de 35 años y para ovodonación la tasa de embarazo por ciclo está en un 40-50%. Para esta última técnica, se usan óvulos donados de mujeres menores de 35 años, por eso la tasa de embarazo se incrementa”, concluyó.

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