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El Papa no contiene la interna y busca un sucesor para el cardenal Poli

Los trascendidos periodísticos de supuestos negocios inmobiliarios en el Arzobispado de Buenos Aires que afectaron al cardenal Mario Poli, algo inusual en la Iglesia, exhiben un nivel de interna feroz y la falta de conducción desde la ausencia de Jorge Bergoglio.

Los trascendidos periodísticos de supuestos negocios inmobiliarios en el Arzobispado de Buenos Aires que afectaron al cardenal Mario Poli, algo inusual en la Iglesia, exhiben un nivel de interna feroz y la falta de conducción desde la ausencia de Jorge Bergoglio.

“La ausencia en el día a día de Jorge Bergoglio va a generar una crisis tremenda en la Iglesia argentina, falta liderazgo y no hay conducción”, confiesa un vocero eclesiástico. Los problemas internos han tomado estado público con las denuncias que se filtraron a la prensa por supuestos negociados inmobiliarios en el Arzobispado de Buenos Aires, una situación realmente inusual en una institución vertical, lo cierto es que se percibe un estado deliberativo donde se mezclan cuestiones personales e ideológicas.

No cabe duda que el punto de inflexión se generó con la publicación periodística de una auditoria que encargó el papa Francisco por un supuesto manejo discrecional en la venta y alquiler de propiedades del Arzobispado porteño. Se sabe que la interna explotó por una operación inmobiliaria en la zona privilegiada de Puerto Madero. Según voceros de la curia, la crisis fue más producto de peleas internas entre los referentes de Bergoglio en CABA y los que responden al cardenal Mario Poli, actualmente en condiciones de jubilarse.

“No hubo corrupción, Poli nunca fue tan obsesivo en el cuidado de los bienes de la Iglesia, siempre prefirió privatizar o vender propiedades al revés que el Papa que en eso fue más conservador, el centro es la operación para vender el Luna Park operado por empresarios de medios y políticos”, comenta un conocedor de las intrigas parroquiales. “Ahí estaba la atención de Bergoglio, luego vino lo de Puerto Madero con tres administradores laicos, dos curas y un obispo cercano a Santa Marta que lo metieron en el lío a Poli”, agrega el vocero eclesiástico.

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De la vereda de enfrente desmienten todo y aseguran que “se trata de una operación de viudas de Bergoglio que apuntan contra un sector del Arzobispado que es conservador ideológicamente y discrepa con las miradas más progresistas del Papa y su entorno”. Desde el año pasado venimos anticipando en MDZ que hay un sector de curas más tradicionalistas que no se sienten cómodos con el viraje ideológico del bergoglismo.

Estos sacerdotes nunca simpatizaron con el Papa y tienen predicamento y muchos seguidores, aunque vayan cambiando de parroquias. Los allegados al Sumo Pontífice señalan y critican al padre Guillermo Marcó, exvocero del jesuita, a Martín Santiago Bracht, párroco de San Benito, y al padre Jorge Benson, entre otros, por su “estilo autónomo y alejado de la línea de Bergoglio”. Bracht fue cuestionado por las denuncias, pero Poli no sólo lo respaldó públicamente, sino que además ayer dio misa en la Abadía de San Benito en una clara señal de respaldo a un sacerdote con mucha popularidad.

Obviamente, esta mirada es fuertemente cuestionada por los voceros de Francisco, no sólo por razones ideológicos, sino esencialmente porque son curas que “no respetan su juramento, todo sacerdote debe ser fiel al Papa, le guste o no”. Agregan que es “insólito que haya curas que critican públicamente y en privado a Francisco”. Ese comportamiento afecta mucho más a Bergoglio por su origen jesuita. Está formado en la Compañía de Jesús, una orden muy particular diseñada por San Ignacio de Loyola como un ejército y con valores militares, sobre todo la subordinación.

Poli estuvo la semana pasada en Roma visitando al Papa para bajar los decibeles. Pero desde Santa Marta dicen que ya tiene fecha de vencimiento porque ya está jubilado, la única duda es si llega a nombrar cardenal para la Argentina antes de noviembre porque el organismo que los elige pierde su voto. El candidato natural del Papa es monseñor Víctor “Tucho” Fernández, actual titular de la estratégica diócesis de La Plata, aunque el que exhibe más liderazgo y manejo político es el de Mercedes Luján, arzobispo Jorge Eduardo Scheinig, muy respetado por los curas de su generación y más jóvenes.

FUENTE: MDZ

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