El “lobo” por fin llenó el chanchito…

Cuando Mario Gómez asumió al frente del equipo jujeño, se propuso hacer una campaña de cincuenta puntos para estar tranquilos. Los últimos diez puntos se hicieron esperar.


Si bien Gimnasia y Esgrima ya había “zafado” un poco antes, el objetivo era alcanzar los mentados cincuenta puntos para  asegurar la permanencia en la primera B Nacional. En la provincia de Corrientes, por fin el lobo llegó a las unidades que tanto persiguió durante el certamen.

Aunque falte sólo una fecha, el viernes por la noche ante Huracán de Parque Patricios, algunas reflexiones de todo lo hecho pasaban por las cabezas de los hinchas, mientras la lluvia y el hambre acompañaban la satisfacción de un domingo por la noche, pegando la vuelta a Jujuy.

Es que atrás había quedado un encuentro disputado, peleado, batallando en ese ida y vuelta que levantó a los estoicos hinchas de Gimnasia que se sintieron más locales que nunca, en una clara muestra de fidelidad y apoyo a la camiseta.

Realmente un capitulo aparte para esos locos lindos que se acercaron, no sólo de Jujuy, sino también de Córdoba, Santa Fe, de Buenos Aires, sin importarles la distancia, para estar con su amado “lobo”.  Porque ni la lluvia ni el frío pudieron parar  a aquellos que gritaban y sufrían, porque el partido en términos futbolísticos se hizo de ida y vuelta.

Lo cierto es que Gimnasia estuvo mas cerca que Boca Unidos de Corrientes, que también hizo lo suyo. De ahí que el punto que redondeó los cincuenta que aspiraba su cuerpo técnico, llegó faltando una fecha, y pariendo como una madre.

Ya sabemos que falta todavía Huracán y hay que esperar un poquito más para hacer un balance final de lo que quedó en el debe y en el haber…

Hay cosas de las cuales podremos explayarnos al final del torneo, pero como quien atropella en una discusión, uno ya piensa y dice, como seguramente lo hicieron los hinchas de regreso a Jujuy, que hay cosas verdaderamente indiscutibles: como por ejemplo el modesto plantel con el que Mario Gómez sacó la cara para hacerle frente a un panorama caótico en un principio, para luego ilusionar hasta por un campeonato a los mas descreídos.

Finalmente la verdad les dio a sus simpatizantes esa bofetada que se llama realidad.

Tanta falta de análisis se impregnó en el ambiente que hasta se llegó a cuestionar “al futbol de Mario Gómez”, sin considerar las lesiones y demás bemoles que tuvo que atravesar el plantel; esto sumado a lo económico. Sin embargo todo se manejó con discreción para no perder el foco del objetivo: salvarse del descenso y luego pelear por lo otro. Algo que fue ciertamente plausible por parte de los jugadores.

Lo futbolístico es lo mas fácil de discutir, ya que fueron muchas vicisitudes, que obligaron al técnico a variar casi permanentemente. Hablamos de jugadores lesionados seriamente y de ausentes obligados por suspensiones.

Está claro que por algo un técnico elige a su equipo base y cuando éste es modificado por este tipo de inconvenientes, el rendimiento naturalmente se resiente. Esto el hincha debió entenderlo, en vez de pensar que algunos pusieron y otros menos. Definitivamente Gimnasia hizo lo mejor que pudo, y los números avalan a Mario Gómez  y su gente.

El futuro estará en manos de los que se tornan “importantes” en cada temporada, ya que deben atender y tratar de complacer al cuerpo técnico en sus requisitorias para conformar un equipo competitivo y con aspiraciones.

De eso habrá tiempo para debatir. La realidad afortunadamente le hizo un guiño a Gimnasia y Esgrima. El “lobo jujeño” pudo poner una “monedita” más al “chanchito”. Dios dirá cuál será el futuro.

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