De los cortes de ruta de ayer a los proyectos de hoy

La ONG pro empleo “Las Taperas”, cumple 16 años de vida al servicio de los más necesitados. Nació en tiempos de crisis y hoy tiene ambiciosos proyectos.

En su encíclica Sollicitudo rei socialis, el Papa Juan Pablo II, expresaba: “en este mundo dividido y perturbado por toda clase de conflictos, aumenta la convicción de una radical interdependencia, y por consiguiente, de una solidaridad necesaria, que la asuma y traduzca en el plano moral. Hoy quizás más que antes, los hombres se dan cuenta de tener un destino común que construir juntos, si se quiere evitar la catástrofe para todos”. En otro de sus párrafos decía: “El bien, al cual estamos llamados, y la felicidad a la que aspiramos, no se obtienen sin el esfuerzo y el empeño de todos, sin excepción, con la consiguiente renuncia al propio egoísmo”.

Ese mismo espíritu, esa necesidad de estar unidos, llevó a que ante la crisis de finales de la década del noventa, un grupo de gente se juntara para hacer algo por los demás. Así nació la ONG “Las Taperas” que hoy cumple 16 años de vida.

Canal 2, conversó con la presidenta de la organización, Catalina Gallo, quien relató que sus orígenes se remontan a “aquellos años cuando había hambre. Acá se daba de comer a mucha gente. Hemos tomado este espacio que estaba ocioso y lo hemos hecho producir con una huerta comunitaria. Somos los que estábamos en los cortes de ruta de Alto Comedero en el año 1997.

Gallo contó que en los primeros tiempos daban de comer a los niños porque los padres no tenían trabajo, situación que se extendió hasta 2003. “También se ha dado de comer a los abuelos. Luego hemos ido creciendo con la personería jurídica en hacer proyectos comunitarios, trabajando conjuntamente con la comunidad. Hemos llegado a hacer proyectos y muchos emprendimientos comunitarios en la provincia”.

En estos momentos la ONG da contención a cien personas, brindando clases de apoyo y capacitaciones. “La juventud tiene que capacitarse para conseguir trabajo; es la única manera. Todo se hace con los fondos de la ONG que hace lotas, rifas y cobra la cuota societaria. Muchos de los que han conseguido trabajo ayudan”, dijo la mujer.

Como próximo gran paso, Catalina Gallo dijo que aspiran a poder montar un laboratorio tecnológico. “El proyecto fue presentado en el Ministerio de Tecnología de Jujuy. Esperemos que algún día se nos apruebe para que estos jóvenes que se han recibido, puedan trabajar en Jujuy y hacer placas, chips y vender”.

El proyecto es ambicioso, pero la esperanza siempre está presente.

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