Dale lobo, hasta el final…

Aquella derrota ante Rosario Central, se pudo digerir por la superioridad de Central que se llevó una victoria inobjetable e indiscutible. Aquello se pudo asimilar por las ausencias  notorias que hubo en el equipo jujeño.

Sin embargo este último fin de semana, aquella privación dejó sin  excusas al “lobo” ante Deportivo Merlo, que en un partido de “medio pelo” logró usufructuar las dos jugadas más punzantes.

Las dos vinieron por un par de desconceptos que le costaron caro al defendido por Lucas Hoyos. Primero, dicen los libros que si un jugador viene con pelota dominada y con claras intenciones de acomodarse para pegarle al arco, la defensa debe achicar o alguien en particular debe salir a tapar la  intención  de remate del jugador contrario. Fue así que llegó el primer gol del local. Entre la inquietud que de ambos equipos, fue Merlo quién aprovechó mucho mejor las oportunidades y en una carga, una llegada al fondo más centro atrás, le valió al elenco anfitrión la segunda conquista.

Quedará para el olvido el prácticamente impresentable trámite entre jujeños y bonaerenses. Sin embargo los mejores réditos  se los llevó Deportivo Merlo, mientras Gimnasia de Jujuy, pese a haber descontado en el segundo tiempo,  no pudo alcanzar al empate tan ansiado.

Ahora bien, no se concibe que un jugador haya manifestado: “ Entramos dormidos”¿Dormidos?  En una instancia  así no se puede entrar ni dormido ni “marmota”. Gimnasia necesita de dos unidades más para alcanzar los deseados 50 puntos para asegurarse la categoría.

No se puede entender que estos jugadores puedan abstraerse de lo que son , en estas instancias, partidos a “matar o morir”.

De cara a lo que se viene, Gimnasia debe volver a ser el equipo con los matices que se le conocían: fuerte, aguerrido, ordenado, con el libreto bien aprendido.

Ahora se viene Sarmiento de Junín que no será hueso fácil de roer. Por tanto, esta será una semana de “shampoo”; de mucho lavado de cabeza,  de autocrítica.

El margen se achicó notoriamente, aunque en lo particular entendemos que sólo una catástrofe puede dejar con las manos vacías a los jujeños.

Pero la prioridad es Sarmiento de Junín, y la gente irá sólo a ver cómo se acaba la angustia que ya lleva los tres últimos encuentros sin victorias.

Luego será Boca Unidos en Corrientes, para terminar con Huracán de Parque Patricios. Sin embargo da la sensación de que este domingo la historia puede definirse, siempre y cuando el “lobo” salga decidido y lúcido, ante un equipo visitante que tratará de hacer su negocio.

Aún es prematuro, pero el partido ya se siente entre los aficionados de Gimnasia.

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