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Colón desperdició un penal y se vuelve sin la Copa Sudamericana

En un encuentro desnaturalizado por la fuerte lluvia (estuvo detenido una hora), el equipo ecuatoriano se impuso 3 a 1 ante el Sabalero en La Nueva Olla de Asunción. El Pulga Rodríguez falló un penal.

Colón no pudo contra Independiente del Valle y cayó 3-1 en la final de la Copa Sudamericana. 39 mil hinchas del Sabalero fueron a Paraguay soñando con levantar su primer título, pero no alcanzó.

La tormenta se desató cuando el árbitro Raphael Claus dio inicio a la final de la Copa Sudamericana y media hora más tarde fue la gran protagonista de la final. La incesante cantidad de agua que había caído en Asunción impedía el normal desarrollo del juego y el juez decidió detenerlo a los 30 minutos del primer tiempo. Una hora más tarde, con una mejora de las condiciones meteorológicas, se reanudó.

El encuentro ya había perdido cierta naturalidad cuando el reloj marcaba 15 minutos y el agua empezaba a estancarse en algunos sitios. La primera luz de alerta la prendió el Pulga Rodríguez, cuando quiso alcanzar una pelota, no llegó e hizo gestos de dolor. Por suerte para el Sabalero, el capitán siguió en cancha.

A los 24 minutos, el argentino Cristian Pellerano se hizo cargo de una pelota parada que lanzó al corazón del área. Luis Fernando Leon partió en posición dudosa –la imagen parecería ubicarlo en la misma línea que Guillermo Ortiz– y quedó en soledad para cabecear rumbo al gol el balón. Tras el parate, John Sánchez ensayó una corrida imparable y aprovechó el desvío en Olivera para ampliar la ventaja.

La historia se le hizo cuesta arriba al conjunto argentino que dispuso de una inmejorable situación para ponerse a tiro en el tanteador. Recién comenzado el complemento, Claus sancionó un penal polémico pero el Pulga Rodríguez no logró vencer a Jorge Pinos desde los 12 pasos. Desde allí, el cotejo se volvió un suplicio para los santafesinos. Esa jugada fue toda una señal de que la tarde noche paraguaya sería oscura.

Con la intervención crucial de su arquero, sus defensores centrales como bastiones, el argentino Cristian Pellerano como termómetro en el mediocampo y los arranques de Sánchez y Dájome por las bandas, Independiente del Valle fue edificando el triunfo que tambaleó por el descuento sobre la hora de Olivera. Volcado en ataque, Dájome liquidó el pleito casi sin la oposición de sus rivales.

Los Rayados del valle se adueñaron de la final y bordaron la primera estrella de su escudo después de haber perdido la final de la Libertadores en 2016 con Atlético Nacional de Medellín.

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