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La odisea de una familia que expuso las debilidades del COE y el colapso del sistema

Carina Heinz reside en La Esperanza, San Pedro, su esposo es médico y contrajo coronavirus al igual que sus dos hijas. En todo el transcurso de la enfermedad asegura que hubo indiferencia y desentendimiento total, tanto del COE central como del COE de San Pedro. "Hemos llamado muchísimas veces y no podíamos contactarnos".

  • Una familia que reside en La Esperanza y que contrajo coronavirus, no pudo acceder a los testeos y al seguimiento que ofrece el COE.
  • Reclamaron que en el interior hay una ausencia total por parte de las diferentes áreas del Estado.
  • Sólo las personas que pueden pagar para hacerse el test en laboratorio privado, pueden conocer su diagnóstico.

Durante los reportes del COE, el gobernador hace gala de un sistema de salud que funciona de manera aceitada y en comunicación permanente con los COE locales, e inclusive se toma el tiempo para felicitar a los intendentes por su tarea.

Pero lo que muestra en la tv sólo es un recorte de lo que está ocurriendo en el interior, donde solamente aquellos que pueden acceder a la salud privada, tienen más posibilidades de vivir.

Carina Heinz reside en La Esperanza, San Pedro, su esposo es médico y contrajo coronavirus después de tener contacto estrecho con un caso de la obra social OSPA del Ingeniero La Esperanza. Como consecuencia, Carina y sus dos hijas también se contagiaron.

En una nota que brindó a Radio 2, relató que su familia vivió una odisea porque en todo el transcurso de la enfermedad hubo indiferencia y desentendimiento total, por parte del COE central y el COE de San Pedro.

"El COE no está funcionando y no sé si algún día va a funcionar. Hemos llamado muchísimas veces y no podíamos contactarnoS.El COE San Pedro nunca nos devolvió una llamada, nunca atendió el teléfono. El COE La Esperanza después de muchas llamadas atendió y nos damos con que lo está atendiendo un remisero”.

No obstante dieron aviso de que los cuatro se habían autoaislado por ser contacto estrecho de un caso positivo y solicitaron que les hagan los test PCR, que nunca llegaron.

Para poder tener el diagnóstico, su marido tuvo que hacerse el hisopado en un laboratorio privado de la capital jujeña, porque desde el COE central nunca le contestaron y tampoco tuvieron registro de lo que había avisado en el COE La Esperanza.

“El COE central nunca tuvo registro de lo que mi marido denunció en el COE de La Esperanza. Esa es la conexión que ellos tienen de la cual hablan en la novela que dan”.

“Estoy muy cansada de que sigan mintiendo. Yo puedo tener acceso a un teléfono, llamar, denunciar, pero mucha gente no lo puede hacer”, reclamó.

Al tener el diagnóstico positivo, su esposo llamó al COE central donde finalmente le toman los datos y le dicen que se iban a volver a comunicar. “Nunca lo llamaron. Vuelve a llamar mi esposo después de 2 o 3 días e intenta hacer lo de telemedicina, sin mentir, dos horas para hablar con una doctora”.

“En ese momento nos dicen que a mi esposo lo va a seguir un profesional médico y a mis dos hijas un personal no médico porque ellas no tenían PCR y que ellos iban a mandar a que le hagan el PCR y que yo quedaba de lado porque no tenía riesgo, pero estamos los cuatro viviendo bajo el mismo techo”, contó Carina.

Pese a que le dijeron que a sus hijas sí las iban a testear, desde el 28 de Julio que sigue esperando. Una vez más tuvieron que recurrir a hacerse el test por Laboratorio privado.

“Dimos negativo pero sin duda que fuimos positivo porque todos tuvimos síntomas leves”.

Mientras tanto su esposo esperó hasta el domingo para que le realicen el test PCR. Tres días después le dijeron que dio negativo, por lo que quedaba esperar que le den el alta.

Carina cuestionó que se comunicaron tres personas para dar ese resultado. Una persona que le dijo que no tenía como comunicarse con su esposo, otra que lo llamó directamente a él y la tercer llamada y la que más le llamó la atención, fue la de la secretaria del director del Hospital Paterson para pedirle el DNI y hacerle el alta.

“O sea la prueba PCR que mi esposo dio negativo, qué confianza tengo que es de él si nunca tuvieron el DNI”. “Entonces que seriedad es esa, de qué me están hablando en la tele, a quien le quieren mentir”, reclamó.

Lo cierto es que desde este viernes su esposo ya se tuvo que reincorporar a trabajar en el Hospital de La Esperanza sin tener la certeza de que el test que le realizaron es correcto.

Más allá de la pesadilla que vivió durante el transcurso de la enfermerdad, Carina lamentó que en el interior sólo las personas que pueden pagar para hacerse el test en laboratorio privado pueden conocer su diagnóstico, porque desde las diferentes áreas del Estado no obtienen respuesta.

Si el cuadro se agrava, menos que menos tienen garantizada la atención en algún hospital porque hoy la mayoría se encuentra desbordado. Es conocido el caso de un joven de Libertador que pidió prestado un coche fúnebre para traer a su papá de urgencia hasta el Hospital San Roque de la capital jujeña, donde clamó para que lo atiendan.

Historias así se replican y los medios o las redes sociales son los únicas alternativas que encuentra la gente para visibilizar la ausencia del Estado.

No obstante para los simpatizantes del gobierno, el trato parece ser otro.

Carina Heinz manifestó que tiene amigas que son afines al radicalismo a quienes sí las atendieron.

"Amigas mías que son del signo radical, oh casualidad que el COE no solamente que las atiende, sino que las llaman 3 veces al día, la llama la concejal Lourdes Navarro y las llama una psicóloga para darles contención", indicó.

Llamativamente en la gira de tinte proselitista que estuvo realizando el gobernador en diferentes localidades, vecinos denunciaron que se les reparte mercadería sólo a simpatizantes.

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