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Cómo negoció Jujuy para salir ileso del Pacto Fiscal

Morales y Sadir dieron detalles de la negociación que tuvo lugar hace una semana en Casa Rosada; deudas y compensaciones hicieron que, según los funcionarios, la provincia no pierda recursos. Porqué podría ganar el próximo año.

La agenda política post elecciones legislativas está marcada por el plan de reformas que el gobierno que encabeza el presidente Mauricio Macri busca convertir en ley para cambiar el rumbo de la economía en el país. 

Los representantes de Jujuy en esa discusión fueron el gobernador Gerardo Morales y el ministro de hacienda Carlos Sadir, quienes tuvieron a su cargo la responsabilidad de defender los intereses provinciales en una negociación que definió una nueva distribución de recursos en el país para los próximos años. 

El desafío era claramente no perder. 

A su regreso, el pasado viernes, Morales y Sadir enfrentaron a los medios locales para dar explicaciones sobre los puntos clave de la negociación y sus resultados. 

Tanto el gobernador como su ministro afirman que la provincia no sólo no perdió recursos, si no que enfrentan ahora un nuevo escenario en el que habrá posibilidades de cosechar nuevas fuentes de recaudación, a partir de un mejor clima de negocios en 2018 que podría posibilitar nuevas inversiones. 

En concreto, los funcionarios explicaron cuáles serán los efectos inmediatos de las medidas. 

La primera de ellas es la eliminación del artículo 104 de la ley de impuesto a las ganancias. Esta norma era la que establecía el mecanismo de distribución de este tributo. 

Allí se había instaurado el polémico fondo del conurbano, que garantizaba una cantidad de recursos mínima que debía recibir Buenos Aires – 650 millones de pesos – por haber recibido las migraciones internas de todas las provincias. El excedente debía coparticiparse entre la provincia. 

Aquí radicaba el gran reclamo de la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal: esos 650 millones de pesos, con el correr del tiempo, se convirtieron en un porcentaje mínimo, y todas las provincias se llevaban más dinero que Buenos Aires. 

Otro porcentaje se diluía entre ANSES, Aportes al Tesoro Nacional (ATN) y numerosos conceptos que repartían tanto el impuesto que lo volvían imperceptible. 

Al eliminar este artículo, todo lo recaudado lisa y llanamente se coparticipa, y las provincias recibirán su parte con el mismo criterio con el que reciben coparticipación. 

Buenos Aires, sin duda, es la provincia que más gana con esta definición. 

Por otra parte, el estado nacional se queda sin lo que ANSES recibía. Esos montos serán compensados con el impuesto al cheque, que dejará de coparticiparse y se destinará íntegramente a ANSES. 

Producto de este intercambio Jujuy gana y pierde. Gana 200 millones de pesos al año por la redistribución del impuesto a las ganancias, pero pierde entre 900 y 1.000 millones a raíz de la distribución del impuesto al cheque. 

Esta pérdida, según lo que informaron Morales y Sadir el pasado viernes, será compensada por el gobierno nacional. Allí, en principio, las cuentas quedaron saldadas. 

Pero hay más. Habrá otras pérdidas, por el compromiso de eliminar las imposiciones a los sellos y las denominadas aduanas internas. Eso se compensará, de acuerdo a lo informado por el gobernador, con un revalúo inmobiliario que estará a cargo tanto del gobierno nacional como de la provincia. Es decir, se le cobrará a los dueños de propiedades lo que se le deja de cobrar al comercio y a las inversiones. 

El gobierno jujeño además se comprometió a renunciar a los juicios que tiene contra la Casa Rosada por la histórica deuda surgida de una distribución ilegal de la coparticipación. 

A cambio recibirá la posibilidad de obtener una nueva deuda a través de un bono que el estado nacional pone a disposición de las provincias, más flexible y a mayor plazo, y la posibilidad de negociar un sistema de compensaciones. En ese punto, el gobierno apuesta a su pertenencia política al oficialismo, ya que Jujuy es una de las provincias incondicionales en el armado de Cambiemos. 

Traducido, esto quiere decir que la provincia aún tiene la posibilidad de discutir con Nación para ver quien le debe a quien, y saldar la situación. 

Lo que Jujuy gana luego de toda esta compleja trama es un nuevo contexto, según Morales. 

En 2018, entonces, si los cálculos salen bien, las inversiones deberían incrementarse y la recaudación del estado también. ¿Se cumplirá el pronóstico? Es la gran pregunta.

 

 

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