2 de julio de 2005, volver a primera con la frente en alto

La hinchada estaba enemistada con el estilo de Mario Gómez, pero al fin y a cabo tuvo que darle la razón.

El día que Tiro Federal, con baile incluido, empató con Gimnasia, (en el partido de ida había ganado en Rosario) los hinchas se fueron con la cara larga, con el sabor amargo en la boca, en busca de alguna “birra” que atenuara las iras. Porque había que ver cómo la multitud del estadio, le hacía honor a la famosa canción de Pedro y Pablo  “La marcha de la bronca”.

En esos momentos la hinchada estaba enemistada con el estilo de Mario Gómez, que basaba sus equipos en verdaderos dispositivos más para erosionar  rivales, que para ganar, como siempre fue la escuela de Gimnasia.

Costó digerir la frustración de aquel momento, pero los hinchas sabían en lo más íntimo, que aún quedaba una última carta según la modalidad de aquel torneo. Huracán esperaba por haber quedado mejor posicionado en los dos certámenes de la temporada. Si bien el “lobo” no podía salir campeón, Gimnasia aún podía ascender mediante esta última alternativa.

Cabe recordar que durante el certamen Apertura, al equipo lo dirigía “Pancho” Ferraro, que de repente fue convocado por José Pekerman para dirigir la selección Sub 20 en la que figuró el gran Lionel Messi.

Mientras se venía el Torneo Clausura, la comisión directiva apoyó la convocatoria de Ferraro a la Selección juvenil, por lo que había que buscar al sucesor de “Pancho” para esa difícil segunda ronda.

Fue así que llegaría Mario Gómez. ¿Quién era? se preguntaba la gente. Los más empapados del futbol lo recordaban como el ayudante de campo de Héctor Cúper en Europa. Mientras los más memoriosos lo recordaban como aquel férreo número cuatro en la década del 80, en el equipo de Carlos Timoteo Griguol.

El ingreso de Mario Gómez no fue para nada fácil, fundamentalmente por los resultados que se iban dando.

El estilo batallador  y  práctico – sin lujos ni luces – ponía nerviosos a la gente y a los periodistas. Sin embargo los resultados no se discuten en el futbol, por eso el “lobo” llegó a las últimas instancias, con el tropezón del final, ante Tiro Federal, pero con vida, para jugársela el todo por el todo ante Huracán, de Parque Patricios. Si bien se conservaba el optimismo, parecía que al equipo Jujeño lo orinaba un elefante…

Es que, entre los resabios de aquellos combates ante Tiro Federal, quedó seriamente lesionado el arquero Leonardo Aguirre, por lo que debió ser reemplazado por el “Mono blanco” José Luis Campi, que tuvo una soberbia actuación en el encuentro de ida, definido con aquel cabezazo de Franco Sosa. La victoria le daba cierta tranquilidad al equipo jujeño, pero la mala fortuna de los lesionados continuaba. Otro arquero lesionado, debiendo cuidar el arco en la revancha con Huracán, el segundo suplente: el querido “Oso” Coronel.

Coronel cumplió con éxito su rol y Gimnasia, al modo y al estilo de Mario Gómez y de sus dirigidos,  salió airoso  con alma y corazón. El cero a cero fue una victoria para un equipo sufrido y sacrificado, que era permanentemente criticado por “ultra- defensivo”. Sin embargo ante los resultados, los hinchas disfrutaron de un ascenso que tenía el sabor más dulce, para los más puristas que vieron, otras mejores versiones del lobo de tantos tiempos.

Por eso – aunque pareciera un “Patito feo” en la historia de Gimnasia y Esgrima, a ese equipo del 2005 se lo recordará con esa formación que todavía embriaga de pasión a sus hinchas. Coronel en la valla; González  como baluarte en el lateral izquierdo de la zaga; Ramón  como uno de los “duros” de la defensa albiceleste, junto con Berza, quién dejaba la vida en cada pelota.  Facundo Torres “el pibe de Alto Comedero” en la punta izquierda. El “chelo” Quinteros como extremo derecho;  Daniel Ramasco; Maidana por izquierda y Kmet en la población del mediocampo. Roth haciendo circular la pelota entre tanto entrevero y Aquilino Villalba como punta de lanza.

También ingresaron  Abaurre, Córdoba, Juárez , mientras también nos quedaba la imagen de Esteban Gil y de “Ring-Ring “ Balvorín, como parte de ese plantel maravilloso.

Fue cuando, desde la “Calabaza” emergió el príncipe, como para terminar un domingo 2 de Julio del año 2005 con la última fábula de nuestros tiempos.

Luego, de la mano del “mago” Gómez”, Gimnasia dio algunas grandes cátedras  por algunas cancha del futbol argentino. Pero eso será motivo de otro artículo.

Lo cierto es que de aquel “patito feo” que los hinchas resistían, nos enseñó que el futbol es como el boxeo: el arte de pegar y no dejarse pegar. Además de un técnico que se anotó como uno de los mejores orientadores tácticos  que haya pasado por Jujuy.

¡Gloria y honor! Para aquellos héroes de aquella nueva gesta, y para el querido “mago” Gómez, que sacó conejos y palomas de su galera, para quedarse con sus dirigidos con los aplausos de todo Jujuy.

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