Jujuy Al Momento

Jujuy al Momento

versiones

El sueño de la mariposa

El escritor Antonio Cruz nos ofrece el resultado interesante de su búsqueda acerca de diferentes versiones de “El sueño de la mariposa”, tema no solo borgiano y su comentario.

 

ACERCA DEL SUEÑO DE LA MARIPOSA

 

Esta mañana, leí en una red social el famoso cuento de Chuang Tzu, “El sueño de la mariposa” en la versión del libro, “Cuentos breves y extraordinarios” de  Borges y Bioy Casares”, Yo, en cambio, lo había leído en la “Antología de la literatura fantástica” de  Borges, Bioy Y Silvina Ocampo. Borges no aclara, al menos en este libro, de donde toma el texto aunque refiere las versiones inglesas  de Giles y la de Legge y también la alemana de Wilhelm.

«Chuang Tzu soñó que era una mariposa. Al despertar ignoraba si era Tzu que había soñado que era una mariposa o si era una mariposa y estaba soñando que era Tzu».

Sobre ese cuento, recuerdo haber leído otras versiones, ensayos, estudios y algunas otras cosas. Acuciado por el recuerdo, busqué en mi archivo (tan desordenado como puede estar) y lo primero que encontré es una versión que  transcribo a continuación:

«Una fresca tarde de primavera Chuang Tzu llegó a la orilla de un lago y se sentó a descansar. Al poco rato se quedó dormido y soñó que era una mariposa. La mariposa que una vez había sido Chuang Tzu se fue revoloteando por ahí, viendo que el mundo era hermoso y estaba lleno de flores y aromas. Al principio, a la mariposa que una vez había sido Chuang Tzu, le costó un poco adaptarse a las alas que le parecían demasiado grandes y poco manejables. Además, su cuerpo era tan liviano como un sueño y una suave brisa bastaba para arrastrarla varios metros y hacer que variara de rumbo. Pero poco a poco se fue acostumbrando. Aprendió a dejarse llevar y a aprovechar las corrientes de aire para desplazarse más cómodamente de flor en flor. La mariposa que una vez había sido Chuang Tzu enseguida aprendió también a libar las flores con su trompa extensible, y descubrió que el néctar era embriagador.

En un momento en que se estaba poniendo como el quico de riquísimo néctar, descubrió aterrada que a sólo un paso de ella acechaba un enorme camaleón verde que no había sido nunca Chuang Tzu, perfectamente inmóvil como una estatua del templo de Shao Li. Si hay algo que produce pánico a las mariposas es un camaleón. Y este camaleón, que no había sido nunca Chuang Tzu, estaba hambriento.

La mariposa que una vez había sido Chuang Tzu se quedó muy quieta, conteniendo la respiración y sabiendo que su vida pendía de un hilo finísimo. El camaleón que no había sido nunca Chuang Tzu y por tanto no podía sentir ninguna compasión ni afecto por la mariposa que una vez había sido Chuang Tzu, la vigilaba con el ojo izquierdo, atento a su más mínimo movimiento; pues para el camaleón que nunca había sido Chuang Tzu, la mariposa que una vez había sido Chuang Tzu no era más que comida.

Entonces llegó un ruidoso abejorro que tampoco había sido nunca Chuang Tzu. El camaleón dedicó al abejorro toda la atención posible con su otro ojo, el derecho. Y la mariposa que una vez había sido Chuang Tzu supo que tenía una oportunidad de salvar la vida.

Lo siguiente ocurrió en apenas una décima de segundo: el abejorro que tampoco había sido nunca Chuang Tzu, haciendo el mismo ruido que una avioneta perdiendo altura, hizo un quiebro en el aire sobre la cabeza del camaleón que no había sido nunca Chuang Tzu; y en ese momento el camaleón que no había sido nunca Chuang Tzu, disparó su larquísima y pegajosa lengua con la velocidad del rayo y lo atrapó; y entonces la mariposa que una vez había sido Chuang Tzu desplegó las alas y una ráfaga de viento la arrastró fuera del alcance del camaleón que no había sido nunca Chuang Tzu.

Y la mariposa que una vez había sido Chuang Tzu respiró aliviada. Su diminuto corazón latía desbocado mientras las alas la llevaban más lejos a toda prisa y se decía:

-¡Dios mío!, me he salvado de milagro. Estoy temblando como una termita. Tengo que relajarme y descansar.

Y la mariposa que una vez había sido Chuang Tzu encontró una cómoda hoja de junco en la orilla del lago. Se posó en ella con las dos alas muy juntas... y se quedó dormida. Entonces la mariposa que una vez había sido Chuang Tzu que soñaba que era una mariposa, soñó que era un hombre, Chuang Tzu, y por tanto no sintió miedo del camaleón y pudo dormir sin temor».

Sobre esta versión, los amigos María Cristina Botelho y Homero Carvalho Oliva alertaron sobre que el cuento debía ser mucho más moderno ya que menciona una avioneta, cosa imposible para un cuento escrito 300 años AC. Además la extensión no se condice con la brevedad de la escritura china.

Sin embargo no fue la única versión que pude hallar.

Una de Octavio Paz diferente a la versión de Borges que es mucho más sintética, dice textualmente:

 «Soñé que era una mariposa. Volaba en el jardín de rama en rama. Sólo tenía conciencia de mi existencia de mariposa y no la tenía de mi personalidad de hombre. Desperté. Y ahora no sé si soñaba que era una mariposa o si soy una mariposa que sueña que es Chuang-Tzu».

Buscando con empeño, encontré una tercera versión que se atribuye a Lin Yutang la que dice:

«Érase una vez, yo, Zhuangzi, soñé que era una mariposa, revoloteando de aquí para allá, a todos los efectos una mariposa. Sólo era consciente de mi felicidad como una mariposa, sin saber que era Zhuangzi. Pronto desperté, y allí estaba yo mismo de nuevo. Ahora no sé si yo era entonces un hombre soñando que era una mariposa, o si ahora soy una mariposa, soñando que soy un hombre. Entre un hombre y una mariposa hay necesariamente una distinción. La transición se llama la transformación de las cosas materiales”.

A esta altura, creo que estos hechos demuestran acerca del carácter proteico de la literatura brevísima y que estaría muy bueno encontrar alguien que pueda darnos datos más concretos e inclusive, traducir desde el mandarín al castellano la versión original del cuento en caso de que pudiera encontrarse.

 

 

Antonio Cruz, médico, escritor y periodista argentino. Ha publicado varios libros de poesía y cuento y ha sido incluido en diversas antologías en Argentina y otros países. Sus textos han sido traducidos al inglés, al portugués, al italiano y al francés. Actualmente investiga sobre la literatura brevísima en Santiago del Estero y dirige la revista virtual de cultura general “TARDES AMARILLAS”.

Cargando ...

Compartí tu opinión