Jujuy Al Momento

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Opinión

Crisis, federalismo e impuestos

 “Se nos vino el mundo encima”  dijo la Sra. Presidenta, es decir que no estábamos blindados. A las provincias argentinas se les vino encima el centralismo unitario que rige en los hechos y no existe el federalismo.

Por cada cien pesos de impuestos recaudados en lo que va del año, la Nación se quedó con  72 pesos y giró 23  a las Provincias.

En estos días hay 10 provincias que están decidiendo emitir titulo de deuda pública y bonos provinciales para pagar sueldos y a proveedores. Qué hará el gobierno de Jujuy, aún no lo sabemos. Otras provincias como Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos decidieron aumentar el impuesto inmobiliario rural, que es una de las pocas facultades impositivas que les queda a las provincias.

Veamos lo que se hizo en el caso de Provincia de Buenos Aires. La  Legislatura sancionó  la Ley de Reforma Impositiva y  junto con ello el gobernador Scioli sacó un decreto de revaluó catastral de inmuebles rurales. Como respuesta a estas medidas, las organizaciones que representan a diversos sectores vinculados al sector agropecuario convocaron a un paro de actividades por nueve días.
    
Desde los intereses de los pobres del campo y los pequeños y medianos productores, el tema merece un análisis detallado para evitar  que los grandes terratenientes, la gran  burguesía agraria y las multinacionales imperialistas los embolsen lisa y llanamente en la oposición a estas medidas. Con este propósito puntualizamos algunas cuestiones.

1. Es necesario hacer un revalúo inmobiliario rural a fondo en todo el país, con el objetivo de precisar el verdadero valor de la tierra que está en manos de grandes terratenientes y del capital imperialista, e imponerles tributos a tono con la extraordinaria renta agraria que perciben y ganancias fabulosas en el caso de los grande pooles de siembra. De las 170 millones de hectáreas con aptitud agrícola-ganadero-forestal, sólo 4 mil propietarios poseen 74,3 millones de hectáreas. Sobre ellos  se tiene que concentrar la política impositiva nacional y en cada provincia. Los pobres del campo y los pequeños y medianos productores lejos de ser afectados por la voracidad impositiva nacional y provincia,l deben ser liberados de mayores cargas y a los afectados por la sequía y las inundaciones ayudarlos con subsidios y créditos blandos.

2. La producción agropecuaria es objeto de una gran presión impositiva por parte del Gobierno nacional y de las provincias. Se hace en función de las necesidades de mantener las Cajas, las que se achicaron a raíz de “la crisis mundial que se nos vino encima”, según reconoce ahora la presidenta. Se achicaron más las cajas provinciales por la caída de los recursos de coparticipación federal que retacea y gira diariamente la Nación.

3. Según estudios realizados para analizar la presión impositiva sobre el sector agropecuario, se demuestra que los  impuestos y descuentos de comercialización,  entre el nivel nacional, provincial y municipal el Estado  se lleva el 80 por ciento del valor de la producción. La presión tributaria total incluye:
Derechos de exportación, IVA, ganancia mínima presunta, bienes personales, ganancias, autónomos, créditos y débitos, combustibles, seguridad social (contribuciones patronales), inmobiliario, sellos, ingresos brutos, patentes, tasas viales y otros.

En la historia política y económica del mundo siempre se dijo que al campo, desde la Grecia antigua, le chupan la sangre tres vampiros: los terratenientes, la usura y el Estado. En la Argentina de hoy  es este último el que se ha convertido de lejos en el vampiro más grande.

4. La reforma impositiva de la provincia de Buenos Aires y el respectivo aumento del impuesto inmobiliario incluye a muy pequeños propietarios. Veamos el ejemplo que diera el diario Página 12 en su edición del domingo 3 de junio:  campo de 212 hectáreas en Gonzáles Chaves, 40 % de aumento; campo de 99 hectáreas en Bahía Blanca, 38, 5 % de aumento; campo de 30 hectáreas en Chivilicoy,  10,7 % de aumento; campo de 73  hectáreas en Lincoln, 23 % de aumento; campo de 38 hectáreas en Pergamino, 50 % de aumento. Lo cual desautoriza las versiones  que aseguran que el impuesto en marcha excluye al 62 % de padrón inmobiliario rural.

Preguntamos: ¿por qué no concentraron exclusivamente el aumento del impuesto en los 1.742 propietarios de más de 2.500 hectáreas que poseen en provincia de Buenos Aires 8,4 millones de hectáreas, lo que significaría afectar solo al 3,4 % del total de explotaciones agropecuarias?.

La respuesta es principalmente de carácter político, teórico e ideológico: para el Gobierno y sus apoyaturas el  “campo” es un horizonte plano sin diferencias de clases y todos forman parte de las patronales enemigas agropecuarias,  que desde  la Resolución 125 del año 2008 tienen afanes “destituyentes”, lo cual lo lleva nuevamente a enfrentarse con pequeños y medianos productores.

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