Jujuy Al Momento

Jujuy al Momento

Opinión

El pensamiento económico de Manuel Belgrano

La figura de Manuel Belgrano fue central en los acontecimientos de Mayo y la posterior independencia Argentina. El autor presentó una semblanza de su pensamiento económico, en las Jornadas del Instituto Belgraniano que se realizan en Tilcara.

1. En 1786, a los 16 años Manuel Belgrano ingresa a la Universidad de Salamanca y en enero de 1789 se recibe de Bachiller en Leyes. En 1793 se gradúa como abogado con excelentes calificaciones.  De inmediato solicita al papa Pio VI permiso especial para leer libros que estaban prohibidos.

2. Leyó a Voltaire, Montesquieu, Adam Smith y a Quesnay.  Leía en inglés, francés e italiano. Tradujo estando en España “Máximas generales del gobierno económico de un reino agricultor” de Quesnay. Este economista fisiócrata había elaborado el primer “modelo” económico que se conoce como la llamada “Tabla Económica”, en la cual analiza la producción y circulación de la riqueza entre las distintas  clases sociales que formaban parte de la sociedad francesa. En 1792 la Inquisición prohíbe la lectura de Quesnay.

3. En 1792 Carlos Martínez de Irujo tradujo al español un compendio de la obra de Adam Smith, “Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones”. En 1794 se traduce la obra completa a cargo de José Alonso Ortiz.

4. Para Adam Smith el principio fisiócrata de “dejar hacer dejar pasar” no era absoluto en la medida en que también era partidario de la intervención del Estado para fomentar la educación y en contra del monopolio comercial.

5. En 1794 Belgrano vuelve a Buenos Aires para ocupar el cargo de  Secretario perpetuo del Consulado que se estaba por crear.

6. Es en esta función donde escribe las memorias que lee en las sesiones de la Junta de Gobierno del Real Consulado de Buenos Aires.

7. En la memoria del 15 de junio de 1796 se puede seguir  el pensamiento económico del Licenciado Belgrano, tal como figura en actas.

- En  ella hay una combinación de ideas fisiócratas con ideas de la economía clásica de Adam Smith.  Comienza diciendo: “Fomentar la Agricultura, animar la Industria, y proteger el Comercio, son los tres importantes objetos que debe ocupar la atención y cuidado de V.S.S.”  y dice que  “son  las tres fuentes universales de la riqueza”.

- Fisiócrata porque arranca con la Agricultura y clásico porque introduce la Industria como preocupación. Habla de que “las artes”, así se denominaba a la industria, estén “en manos de hombres industriosos con principios”. Se mantiene a pleno en la fisiocracia cuando dice que “La Agricultura es el verdadero destino del hombre”(…) “todo depende y resulta del cultivo de las Tierras; sin él, no hay materias primas para las Artes, por consiguiente la industria que no tiene como ejercitarse, no puede proporcionar materias primas para que el Comercio se ejecute. Qualquiera otra riqueza que exista en un Estado Agricultor, será una riqueza precaria”. En consecuencia propone la creación de una Escuela de Agricultura. Es detallista al hablar de los abonos, las semillas, los arados, de la rotación de cultivos. Sobre esto último dice: “lo que deberá observarse es no sembrar una misma semilla seguida,  sino variar”. Recomienda la cría del ganado lanar y lo vincula a la producción textil. Al mismo tiempo  dice “recomiendo la Vicuña y la Alpaca, cuyas lanas saben todos la estimación que tienen en Europa”. También se preocupa por la explotación de los Montes.

- Critica que  “hasta hace poco tiempo no se ha exportado otro fruto de este país que el cuero”.

- Propone “el establecimiento de Escuelas de hilazas de lana para desterrar  la ociosidad y remediar la indigencia de la juventud de ambos sexos”

- Al tocar este tema vamos a su pensamiento de fondo. Propone que el hilado se extienda al algodón y  dice “así se recabarán los jornales que en eso se  emplean en la Península, nuestros compatriotas, y las Fábricas se encontrarían abastecidas de materias primas, ya en disposición de manufacturarse, y con mayor porción de brazos para el aumento de sus Telares”, agrega: “Para esto sería preciso se trajeses de Europa todos los Tornos necesarios y maestros que enseñen su uso”.  Setenta y dos años después  en los debates parlamentarios de la Provincia de Buenos Aires, impulsado por el gobernador Carlos Casares y su Ministro de Hacienda Rufino Varela y en el Congreso Nacional por Vicente Fidel Lopez, “el hijo del Himno”,  se proponía lavar e industrializare la lana, posición que fue derrotada, tras lo cual se impuso el tipo de país agroexportador que hasta el día de hoy está vigente.

En la Memoria del 14 de junio de 1798 dice que tiene  “el honor de ser miembro de la     Academia de Economía  Política en la Universidad de Salamanca”, creada en 1789.  Cita a Quesnay y sus máximas sobre la libre concurrencia en el mercado, pero lo más importante es que se refiere al “Señor Campomanes”.  ¿Quién es Campomanes y como influyó en Belgrano?

Pedro Rodríguez de Campomanes (1723-1803). En 1762 Carlos III lo nombra Ministro de Hacienda. Durante su gestión  tuvo la oposición eclesiástica porque proponía entregar las tierras sin cultivar que tenía la Iglesia  a agricultores no propietarios.

Fue autor de las leyes que liberaron el comercio y la agricultura de los impuestos que impedían su crecimiento, propone la libre circulación de los cereales y reformas agrarias para el reparto de tierras entre pequeños propietarios. Quién recomienda a Campomanes es Gaspar Jovellanos (1744-1811) quién escribió el “Informe en el Expediente de la Ley Agraria”. Este trabajo influyó en el pensamiento económico de Belgrano. Jovellanos,  que era contrario al latifundio, propone disolver la institución feudal de La Mesta, gremio de ganaderos transhumantes  que controlaban el territorio y las mejores tierras de España, lo hacía ante la necesidad de producir lana para la industria.

En la Memoria del 14 de junio de 1802 avanza aún más en el pensamiento clásico y define una posición industrialista, dice “Todas las Naciones cultas se esmeran en que sus materias primas no salgan de sus estados a manufacturarse, y todo su empeño es conseguir, no solo el darles nueva forma, sino en atraer las del Extranjero,  para ejecutar lo mismo y después vendérselas”.

- Cuando se refiere al curtido del cuero dice algo muy significativo: “desterrerá  la ociosidad y veremos volverse en manos laboriosas lo que hoy yacen  en el estado de mayor languides, y que el menos Patriota no puede ver sin dolor, ayudémoslas no nos contentemos con llorar su miseria, con vituperar su decidia, enseñémosle a trabajar”.

8. Tras la Revolución de Mayo de 1810 Belgrano intenta llevar a la práctica sus ideas a través de su Reglamento para las Misiones de diciembre de 1810. Allí, en lo que se puede considerar como  la primera Constitución redactada después de Mayo de 1810,  en su artículo 1º dice: “todos los naturales son libres, gozaran de sus propiedades y podrán disponer de ellas como mejor les acomode”.

En agosto de 1810 la Primera Junta aprueba el “Plan de las Operaciones” que había redactado Mariano Moreno, es muy probable que detrás del contenido de lo que fue un verdadero Plan Económico para construir una Argentina moderna, en las condiciones de una Guerra Popular Revolucionaria por la Independencia,  haya estado la opinión y el pensamiento de Belgrano que era el de mayor formación económica entre los miembros de la Junta.

Otro hubiese sido el destino de la Argentina de haber triunfado el ala más avanzada y esclarecida de la Revolución de Mayo a la que pertenecía Belgrano. Fue derrotada porque la hegemonizo un sector de terratenientes  y comerciantes solo interesados en resolver el problema del libre comercio,  y con ello la tarea democrática agraria y el anhelo de hacer un país con verdaderos agricultores y con  industrias no se pudo concretar. La Revolución de Mayo quedó así inconclusa.

Cargando ...