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Brasil

El ingenio de un youtuber contra la censura homofóbica

Cuando el alcalde de Río ordenó retirar un cómic con un beso gay, Felipe Neto compró y regaló en la Bienal del Libro de Río todos los títulos relacionados con la homosexualidad.

  • Medidas contra la violencia homofóbica en una de las mayores ferias culturales de Brasil.
  • En horas se vendieron todos los libros de temática LGTB+ de la feria.

Al día siguiente de que el alcalde de Río de Janeiro ordenara la retirada de un cómic de la Bienal del Libro que mostraba un beso gay entre dos superhéroes, Los vengadores: la cruzada de los niños se había agotado. No era la primera vez que un intento de censura convertía una obra en un preciado botín de coleccionistas o defensores de las libertades. Pero en horas también se vendieron todos los libros de temática LGTB+ de la feria. Y eso ya era más extraño. El misterio quedó resuelto en un vídeo titulado "¡Censura en la Bienal!". Uno de los youtubers más famosos de Brasil, Felipe Neto, 31 años, 34 millones de suscriptores en su canal, anunció que había comprado todos, sí, absolutamente todos los libros sobre homosexualidad, transexualidad, bisexualidad, intersexualidad… a la venta en una de las mayores ferias culturales de Brasil. Y desveló un plan con el que entró de lleno en la guerra cultural brasileña defendiendo la democracia y las libertades civiles frente a otro episodio en la ofensiva del populismo ultraconservador.

En un alarde de ingenio y poderío logístico, usó los libros para devolverle el golpe al alcalde Marcelo Crivella, evangélico. “En un arranque de locura ha decidido que un beso entre dos hombres debe ser encuadrado como pornografía, como contenido sexual, y que por eso cualquier obra que muestre afecto entre gais debe ser embalada con plástico negro y un aviso de que es contenido impropio”, explicó Neto en referencia al regidor, que el jueves se topó con el tebeo en una visita oficial a la bienal y corrió a denunciarlo en un vídeo que difundió en redes.

Así que este youtuber y empresario, más conocido por las bromas tontas que triunfan entre los adolescentes que por sus posturas políticas, aunque hace ya meses que se pronuncia contra la ultraderecha, anunció que había comprado a las editoriales de la feria todo el stock de libros LGTB+ porque “el amor no es pornografía”. Y convocó a los suyos a ir a la feria el sábado porque iba a regalar los 14.000 libros. Acudieron miles de adolescentes. Cada uno de ellos pudo llevarse uno sin saber qué título era porque estaban todos envueltos en plástico negro con el siguiente aviso: “Impropio para personas atrasadas, retrógradas y con prejuicios”.

El acto fue un potente gesto contra la censura. Y el youtuber, que vive en una mansión con su hermano y tiene una empresa que gestiona multitud de canales de YouTube, se convirtió en el héroe más inesperado de una batalla por las libertades que también se libró en esferas más clásicas.

Las editoriales se negaron a retirar ni uno solo de los títulos expuestos antes de que el asunto llegara a los tribunales. Varias instancias se han pronunciado, a veces con decisiones contradictorias, hasta que el domingo el Tribunal Supremo dejó claro que ni hablar, que prohibido censurar la historieta. Publicado hace años, el tebeo se ha hecho famosísimo.

Una fama que debe al alcalde, al youtuber y al periódico más vendido del país. Folha de S.Paulo denunció el intento de censura desde su principal altavoz. Sus lectores se toparon a la pareja de superhéroes besándose impresa en la primera página, de formato sábana. El editorial recordaba que el de Río no era el único acto censor reciente. En pocos días, el Ayuntamiento de Porto Alegre, en el conservador sur de Brasil, ha ordenado cerrar una exposición de viñetas políticas porque algunas se cebaban en el presidente Jair Bolsonaro. Y el gobernador de São Paulo, João Doria, ordenó retirar unos libros de texto para adolescentes que explicaban la diferencia entre el sexo biológico y el género.

El beso gay monopolizó un fin de semana que Bolsonaro quiso convertir en una reivindicación de la soberanía brasileña sobre la Amazonia aprovechando el Día de la Independencia, en 1822, que se celebró este sábado.

Fuente: El País

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