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Turismo Local

Casabindo, promesantes en la Puna Jujeña

Casabindo es uno de esos pueblos que tienen una rica historia y es un reflejo sin igual de la cultura del norte. Cada 15 de Agosto este pequeño poblado puneño es visitado por miles de turistas, fieles y creyentes, quienes se convocan para las fiestas patronales de la Virgen de la Asunción y el Toreo de la Vincha.

Son muchos los destinos turísticos que ofrece la provincia y además hay para todos los gustos; una amplia variedad de paisajes, geografías, climas y también sabores. Como si esto fuese poco en los últimos años se han ido encontrando nuevas formas de vender paquetes de turismo, categorías que abarcan grandes sectores como ser turismo aventura, turismo rural, turismo gastronómico y hasta turismo religioso. Este último va ser la propuesta en esta ocasión, vamos a llegar hasta uno de los lugares más visitados de la Puna Jujeña, un pueblo milenario que guarda los vestigios de períodos prehispánicos aunque su cultura y creencias se ven atravesadas por este proceso de conquista. Bienvenidos a Casabindo y su popular Toreo de la Vincha.

Casabindo se encuentra ubicada dentro del departamento de Cochinoca, a 120 km de Abra Pampa y a 3600 msnm aproximadamente. En lo alto de estos lares limita con Tambillos, Sayaté, Santa Ana y Coranzulí. Está a poco más de 220 km de San Salvador de Jujuy. Casabindo es uno de esos pueblos que tienen una rica historia y es un reflejo sin igual de la cultura del norte; rodeada por cerros, su belleza es realmente impactante. El camino es de tierra desde Abra Pampa a Casabindo, la visibilidad se ve reducida y la gran cantidad de vehículos que circulan para el encuentro del Toreo de la Vincha lo tornan de alta peligrosidad, se recomienda transitarlo con extrema precaución y prever posibles apunamientos e insolaciones.

Cada 15 de Agosto este pequeño poblado puneño es visitado por miles de turistas, fieles y creyentes, como así también fotógrafos y medios de todo el mundo, investigadores y afines al trabajo documental quienes convergen en la plaza de toros que está ubicada frente la Iglesia. La jornada inicia desde muy temprano con la procesión por las calles del pueblo, la imagen de la Virgen de la Asunción es quien recibe esta reverencia, es llevada en los hombros de lugareños que encabezan esta fiesta patronal, una de las más importantes del norte Argentino. SiKuris y Samilantes o danzantes del Suri la acompañan y escoltan a la espera de lo que posteriormente se desarrollará durante el toreo. Una muestra de fé y promesa unifica a quienes torearan ese día, antiguamente solo participaban hombres de esta ceremonia, en la actualidad aunque son muy pocas también lo hacen algunas mujeres.

La plaza de toros y la Iglesia se convierten ese día en el escenario principal de esta celebración, donde conviven las creencias más antiguas de sus habitantes con las impuestas por el hombre blanco, colono y cristiano.   Vale hacer mención que la Iglesia  se construyó en 1772, y es denominada la Catedral de la Puna, fue declarada Monumento histórico Nacional en 1941. Rica en historia, arqueología y cultura Casabindo guarda secretos milenarios como la presencia de antigales y lugares sagrados que solo los miembros de su comunidad conocen.

Detrás de escena, lejos de las miradas se realiza con devoción la ceremonia a la Pachamama, en la misma se pide puntualmente por quienes van a ingresar a la Plaza, para que ningún promesante salga herido y que sea un año próspero. La vincha de color generalmente roja y monedas de plata, es puesta minutos antes de que el Toro salga a la plaza, la celebración llega para quienes logran sacarle la vincha y ofrendarla a la Virgen. Otros relatos entre los participantes aseguran que la vincha representa al español  y sacarla una especie de reivindicación que enorgullece a quienes lo hacen.

Es importante resaltar que el juego entre el toro y quienes participan del toreo no es cruento, siendo el único objetivo quitar la vincha.

 

PH: Walter Mejide. 

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